Rabat cierra aduanas sin previo aviso
Marruecos toma posiciones ante un posible cambio de Gobierno y lanza avisos para conservar las cesiones de Sánchez
Marruecos toma posiciones ante un posible cambio de Gobierno y lanza avisos para conservar las cesiones de Sánchez
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, es recibido por el Rey de Marruecos, Mohamed VI. Europa Press
Por LGI
1 de agosto de 2025

Marruecos ya no oculta su estrategia: retener las concesiones obtenidas durante los siete años de Pedro Sánchez en La Moncloa, incluidas las más sensibles, como el respaldo español al plan de soberanía sobre el Sáhara Occidental. Y ante la posibilidad de un cambio de rumbo en el Gobierno, el reino alauí redobla la presión diplomática y simbólica para preservar su privilegiada posición actual.

Las señales han sido claras en las últimas semanas: cierres unilaterales de aduanas, reactivación de grupos nacionalistas y mensajes de advertencia sobre las ciudades españolas en el norte de África. Todo ello, según fuentes diplomáticas, con un objetivo calculado: blindar las prebendas obtenidas de Sánchez, incluso si cambia el inquilino de La Moncloa.

Rabat cierra aduanas sin previo aviso

Uno de los movimientos más significativos ha sido el cierre sin previo aviso de las aduanas comerciales con Ceuta y Melilla. Marruecos tomó esta decisión en julio, apenas seis meses después de haberlas reabierto. La medida provocó un fuerte impacto económico en ambas ciudades, pero fue relativizada por el Gobierno español, que la calificó como parte de la “normalidad”. Desde el reino alauí, sin embargo, el gesto fue leído como un recordatorio del poder que Rabat ejerce en la frontera y de su control sobre el ritmo de las relaciones bilaterales.

Cabe recordar que Marruecos nunca ha renunciado a sus aspiraciones sobre Ceuta y Melilla, a las que sigue refiriéndose como “presidios” o “ciudades ocupadas”. Las decisiones que adopta sobre los pasos fronterizos son, en este contexto, una herramienta de presión territorial que permanece activa, incluso en plena «luna de miel» diplomática con el Gobierno de Sánchez.

En paralelo, Rabat ha permitido la reactivación del llamado Comité para la Liberación de Ceuta y Melilla, una organización respaldada por estructuras de poder del país vecino que reivindica abiertamente la soberanía marroquí sobre las dos ciudades españolas. Sus dirigentes han llegado a posar recientemente frente al islote de Perejil, lugar del incidente militar de 2002, en una evidente declaración de intenciones.

Estos gestos se producen tras el malestar del régimen marroquí por el acercamiento a posiciones críticas con su política exterior. Marruecos teme que un giro político en España revierta el respaldo de Sánchez a su plan sobre el Sáhara Occidental, un respaldo concedido sin consenso parlamentario y mediante una carta personal a Mohamed VI que rompió con décadas de política exterior española.

Sánchez, cada vez más condicionado por sus cesiones

La carta de Pedro Sánchez a Mohamed VI, enviada tras la crisis diplomática de 2021 por la entrada de Brahim Ghali en España, puso fin a una etapa de tensiones, pero a cambio de un giro histórico que alineó a España con los intereses del régimen marroquí. Desde entonces, los flujos de inmigración ilegal, sobre todo por vía terrestre, se han reducido sensiblemente, lo que refuerza la dependencia del Gobierno español respecto a Rabat.

Sin embargo, la debilidad institucional del Ejecutivo y la falta de transparencia en los acuerdos alcanzados con Marruecos han alimentado las sospechas. En este contexto, Rabat toma la iniciativa para que no se toque lo concedido: soberanía sobre el Sáhara, control migratorio, privilegios económicos y diplomáticos. Y lanza un mensaje nítido: no piensa renunciar a lo conseguido con Sánchez, gobierne quien gobierne.

Marruecos ya mueve ficha. Y lo hace con la convicción de que en España sigue habiendo margen para presionar.

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