
Al menos 23 personas han muerto y otras 108 han resultado heridas tras un brutal triple atentado suicida perpetrado en la ciudad de Maiduguri, en el noreste de Nigeria, una de las zonas más castigadas por el terrorismo islamista en África.
Las explosiones se produjeron a última hora de la tarde de este lunes en dos mercados y un hospital universitario, tres puntos clave de la vida civil de la ciudad, lo que ha elevado el número de víctimas y ha generado una nueva ola de terror en la capital del estado de Borno.
Según ha informado la Policía local, «un total de 23 personas han perdido la vida, mientras que otras 108 han sufrido heridas de diversa gravedad», en un ataque que, de acuerdo con las primeras investigaciones, habría sido ejecutado por terroristas suicidas.
Maiduguri, considerada el epicentro histórico de Boko Haram, vuelve así a convertirse en escenario de un atentado de gran magnitud contra población civil. Las fuerzas de seguridad han acordonado las zonas afectadas y han iniciado operaciones intensivas de rastreo para descartar la presencia de nuevos explosivos o atacantes.
Las víctimas han sido trasladadas a distintos centros médicos, mientras los servicios de emergencia tratan de estabilizar a los heridos en un contexto de fuerte presión sobre el sistema sanitario local. Tras el ataque, las autoridades han reforzado la presencia policial y los controles en la ciudad y sus alrededores, con el objetivo de evitar nuevos atentados en una región que lleva más de una década bajo la amenaza constante del terrorismo yihadista.
La Policía ha hecho un llamamiento a la población para mantener la calma mientras continúan las investigaciones destinadas a esclarecer las circunstancias del ataque y la posible autoría, en una zona donde operan grupos vinculados a Boko Haram y al Estado Islámico en África Occidental.