
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha augurado este jueves «un futuro fantástico» para las relaciones de su país con China en un encuentro con su homólogo, Xi Jinping, a quien ha descrito como «un gran líder». El mandatario americano ha asegurado que los 30 mejores empresarios invitados en su delegación «esperan con interés comerciar y hacer negocios» con Pekín de manera «totalmente recíproca».
El inquilino de la Casa Blanca ha asegurado que «es un honor» tanto estar en este encuentro bilateral como «ser su amigo«. Y dirigiéndose al presidente chino, ha añadido que tiene «un gran respeto por China y el trabajo que ha hecho».
Trump no ha dudado en presentar la reunión como «la cumbre más grande de la historia» y ha aludido a la delegación de empresarios de la que se ha rodeado como «los mejores empresarios del mundo«.
Por su parte, Xi Jinping ha afirmado que los «intereses comunes de China y Estados Unidos superan sus diferencias» y que una relación estable entre Pekín y Washington «beneficia» al mundo». El presidente del gigante asiático ha dicho que ambas partes «deben ser socias, no adversarias, para alcanzar el éxito mutuo», y ha mostrado interés en abordar con Trump «cuestiones importantes» que afectan a los dos países y al mundo.
Eso sí, el presidente de China no ha querido eludir una de las cuestiones más conflictivas de la relación bilateral con Estados Unidos, y ha advertido que «independencia de Taiwán y paz en el estrecho son ideas incompatibles«, y que si Washington y Pekín «no gestionan bien» este asunto «surgirán fricciones e incluso conflictos» entre ambos, llevando las relaciones bilaterales a «una situación muy peligrosa«.
Xi expresó con esas rotundas palabras su firme postura al respecto, y añadió que «mantener la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán es el mayor denominador común entre China y Estados Unidos».