La directora general de la Agencia Tributaria (AEAT), Soledad Fernández Doctor, ha abandonado este miércoles su cargo, según han confirmado fuentes del Ministerio de Hacienda. Desde el departamento que dirige María Jesús Montero sostienen que la responsable del organismo había solicitado hace meses su relevo y que ambas partes acordaron aplazar el cambio hasta la conclusión de la campaña de la Renta, finalizada este martes.
Hacienda ha agradecido el trabajo realizado por Fernández Doctor durante sus cuatro años al frente de la Agencia Tributaria y asegura que su salida responde a una decisión planificada. Sin embargo, distintas fuentes conocedoras de la situación interna de la AEAT sitúan el relevo en un contexto de creciente malestar dentro del organismo, especialmente por el debate sobre el futuro modelo de financiación autonómica y el posible traspaso de competencias fiscales a Cataluña.
El relevo se produce mientras continúa la discusión sobre la creación de un modelo de Agencia Tributaria en red, una fórmula que, según diversos colectivos de funcionarios, podría derivar en la fragmentación de la actual estructura estatal.
La preocupación se intensificó después de que la Generalitat planteara el pasado año recaudar y gestionar directamente todos los impuestos generados en Cataluña mediante una Hacienda propia. Aunque esa posibilidad requiere cambios legislativos y el respaldo de una mayoría parlamentaria en el Congreso, la iniciativa provocó el rechazo de los principales cuerpos de funcionarios de la Agencia Tributaria.
Tanto los Técnicos de Hacienda (Gestha) como la Asociación de Inspectores de Hacienda han advertido de que transferir a la administración catalana la gestión de impuestos estatales como el IRPF, el Impuesto sobre Sociedades o el IVA rompería la actual caja común y pondría en riesgo el sistema tributario nacional.
Los inspectores han llegado a alertar de que el sistema «se quebraría por completo» si Cataluña asumiera además el control del sistema único de información tributaria, considerado por el colectivo como la «joya de la corona» de la Agencia Tributaria. A su juicio, ese escenario generaría desigualdades entre ciudadanos y afectaría al deber constitucional de contribuir al sostenimiento de los gastos públicos.
La salida coincide con el caso Zapatero
La marcha de Fernández Doctor también llega en un momento delicado para la Agencia Tributaria por la investigación judicial al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ofreció recientemente a la Agencia Tributaria, a través de la Abogacía del Estado, la posibilidad de personarse como acusación al apreciar indicios de un presunto delito contra la Hacienda Pública y de contrabando por las joyas valoradas en 1,3 millones de euros halladas en el despacho del expresidente.
Según publicó La Razón, el Ministerio de Hacienda estudia actualmente si impulsa esa personación. La decisión no supondría un pronunciamiento sobre la culpabilidad de Zapatero, pero sí implicaría reconocer que la Hacienda Pública podría resultar perjudicada por los hechos investigados.
Aunque desde el Ministerio rechazan que exista una crisis en la Agencia Tributaria, distintas fuentes apuntan a que la salida de Fernández Doctor podría no ser la única y que al menos otros dos altos cargos habrían solicitado abandonar sus puestos. Este extremo, no obstante, no ha sido confirmado oficialmente.
Hacienda insiste en que el relevo se produce una vez cumplidos los principales objetivos del Plan Estratégico 2024-2027 de la AEAT, que incluye la modernización de la atención al contribuyente, la simplificación de los procedimientos administrativos, el impulso del cumplimiento voluntario de las obligaciones fiscales y el refuerzo de la lucha contra las formas más complejas de fraude tributario.