«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
en un antiguo inmueble militar

Las familias de militares se rebelan contra el posible alojamiento de inmigrantes ilegales junto a sus viviendas en Ceuta

Imágenes de las viviendas compartidas por la Asociación de Tropa y Marinería Española.

Las consecuencias de la invasión fronteriza de Ceuta han abierto un nuevo foco de tensión en la barriada de Otero. Las familias de militares residentes en la zona se han movilizado contra el posible alojamiento de inmigrantes ilegales en un antiguo inmueble militar situado junto a sus viviendas, según informa Vozpópuli.

La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha trasladado sus quejas al Ministerio de Defensa y ha exigido que aclare quién autorizó el uso del edificio, con qué criterios fue elegido y qué medidas de seguridad se aplicarían si finalmente se habilita para alojar a los inmigrantes que permanecen en la ciudad.

Los residentes se concentraron este jueves frente al antiguo edificio militar para mostrar su rechazo. Su preocupación se centra tanto en la proximidad del inmueble a los bloques residenciales como en las características del recinto.

Según ha denunciado ATME, el edificio dispone de un patio exterior desde el que sería posible alcanzar las ventanas de las viviendas colindantes mediante una escalera u otros medios. En esos domicilios viven familias de tropa, marinería y suboficiales, incluidos menores.

La asociación cuestiona que Defensa haya planteado instalar este alojamiento junto a viviendas militares cuando inicialmente se habría valorado utilizar el antiguo Hospital Militar de Ceuta. Por este motivo, ha solicitado al departamento dirigido por Margarita Robles que explique por qué se descartó aquella alternativa.

ATME también pide conocer si se ha evaluado previamente el impacto del centro sobre los residentes y qué mecanismos se pondrán en marcha para evitar problemas de seguridad y convivencia. La organización sostiene que algunas familias ya han limitado los desplazamientos de sus hijos por la sensación de inseguridad existente en la ciudad después de la entrada masiva de finales de julio.

Unos 5.000 inmigrantes permanecen en Ceuta

El posible uso del inmueble se plantea quince días después del asalto fronterizo registrado entre el 30 y el 31 de julio. El Gobierno calcula que todavía permanecen en Ceuta alrededor de 5.000 inmigrantes, aunque la Ciudad Autónoma ha manejado estimaciones superiores.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró este jueves que unas 70.000 personas habrían regresado a Marruecos y situó en alrededor de 80.000 el número total de entradas. Entre quienes continúan en territorio español se encuentran cerca de 1.900 menores, cuyas devoluciones deben tramitarse conforme al procedimiento establecido en la legislación.

La permanencia de miles de inmigrantes ha obligado a buscar nuevas instalaciones para alojarlos. Sin embargo, la elección de espacios próximos a zonas residenciales comienza a provocar la reacción de los vecinos, que reclaman que la respuesta del Gobierno no se traduzca en un deterioro de su seguridad.

La frontera se refuerza ante otro posible asalto

La protesta se produce además ante las convocatorias difundidas en Marruecos para intentar un nuevo asalto a la frontera este sábado 15 de agosto. Las autoridades marroquíes han desplegado efectivos policiales y militares adicionales y han instalado nuevos elementos de disuasión.

En el lado español, Marlaska ha anunciado el envío de 45 agentes adicionales de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR). Estos efectivos se sumarán a los 225 agentes de la Unidad de Intervención Policial desplegados desde la semana pasada, por lo que el dispositivo específico de orden público alcanzará los 270 policías.

La cifra contrasta con los apenas 42 antidisturbios que se encontraban en Ceuta el 30 de julio, cuando comenzó la entrada masiva. El ministro sostiene que actualmente hay 880 agentes de la Policía Nacional y otros 200 guardias civiles destinados a garantizar la seguridad de la ciudad.

Mientras el Gobierno refuerza la frontera y busca alojamiento para los inmigrantes que todavía permanecen en Ceuta, las familias militares de Otero reclaman una respuesta inmediata de Defensa. Quieren saber si el edificio será utilizado finalmente y, en ese caso, qué garantías ofrecerá el Ministerio para proteger a quienes viven a escasos metros.

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