
Las autoridades de Turquía han detenido este martes a cerca de un centenar de presuntos miembros del Partido Comunista Marxista-Leninista (MLKP), una organización fundada en 1994 y designada como grupo terrorista por el Estado turco. La operación, de gran alcance, se ha desarrollado de forma simultánea en 22 provincias, con especial intensidad en la ciudad de Estambul.
El ministro del Interior, Ali Yerlikaya, informó de que 96 personas han sido arrestadas en el marco de estas actuaciones, dirigidas principalmente contra las estructuras juveniles y los aparatos de propaganda y prensa del grupo, ilegalizado por Ankara.
Según explicó Yerlikaya, los detenidos habrían participado en actos de conmemoración del 30º aniversario del MLKP, así como en actividades de difusión ideológica y captación. «Se ha iniciado una investigación judicial contra todos ellos», señaló el ministro en un comunicado difundido a través de redes sociales.
El titular de Interior subrayó que la lucha contra el terrorismo en Turquía se articula mediante un enfoque integral que combina operaciones policiales, trabajo de inteligencia, control de la comunicación y cooperación internacional, con el objetivo —dijo— de «garantizar la paz, la seguridad y la estabilidad del país».
De acuerdo con la agencia estatal Anadolu Agency, la operación es el resultado de meses de vigilancia iniciados en febrero de 2025, centrados en las redes juveniles del MLKP y en su aparato mediático. Durante los registros, las fuerzas de seguridad incautaron dos pistolas y tres rifles de caza.
El MLKP ha sido vinculado en el pasado a estructuras armadas kurdas y acusado por las autoridades turcas de enviar combatientes a Siria desde 2012 para integrarse en las Unidades de Protección Popular (YPG), núcleo de las Fuerzas Democráticas Sirias, así como de mantener conexiones con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), organización considerada terrorista por Turquía, la Unión Europea y Estados Unidos.
La operación se enmarca en la estrategia de Ankara contra el extremismo de izquierda y las organizaciones armadas, en un contexto regional marcado por la inestabilidad en Siria y por los esfuerzos del Gobierno turco por reforzar el control interno frente a redes ideológicas y terroristas activas tanto dentro como fuera de sus fronteras.