
Las autoridades de Turquía han anunciado la detención de 357 sospechosos de pertenecer a Estado Islámico (ISIS) en una amplia operación antiterrorista desplegada en 21 provincias del país. Las redadas se produjeron tras la muerte de tres agentes durante una intervención contra presuntos yihadistas en Yalova, un suceso que ha acelerado la respuesta policial.
El ministro del Interior, Ali Yerlikaya, confirmó el operativo en un mensaje público y subrayó que las actuaciones se llevaron a cabo de forma simultánea en provincias como Estambul, Ankara, Gaziantep, Sanliurfa, Kilis, Van, Antalya y Adana, entre otras. «No hemos dado ni daremos margen a quienes pretenden arrodillar al país mediante el terror», afirmó.
Además, el ministro informó de la detención de otras 16 personas por difundir mensajes «provocativos» y desinformación en redes sociales sobre el enfrentamiento de Yalova. Yerlikaya advirtió contra las «publicaciones manipuladoras y falsas» y pidió a la población atenerse únicamente a fuentes oficiales.
Estas detenciones se suman a las 115 practicadas la semana pasada contra células que, según las autoridades de Turquía, preparaban atentados durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, lo que confirma la persistencia del yihadismo y la capacidad de infiltración del ISIS en el territorio turco, especialmente en grandes núcleos urbanos y corredores de tránsito.
El Gobierno turco insiste en que mantendrá la presión constante sobre las redes islamistas, en un contexto regional marcado por la reconfiguración del terrorismo yihadista y el uso de células dormidas para planificar ataques contra fuerzas de seguridad y objetivos civiles.