El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado cargos por terrorismo internacional contra un sujeto de Midlothian acusado de colaborar activamente con Estado Islámico (ISIS) y de entregar componentes para fabricar bombas y dinero a personas que creía miembros de la organización yihadista.
El acusado, John Michael Garza, de 21 años, habría trasladado la noche del 22 de diciembre diversos materiales explosivos a una reunión con un supuesto «hermano» del ISIS. En realidad, se trataba de un agente encubierto. Durante el encuentro, Garza explicó cómo mezclar los componentes y se ofreció incluso a enviar un vídeo instructivo con los pasos para construir la bomba, según detalla el comunicado oficial.
Los agentes procedieron a su arresto poco después de que abandonara la reunión. La investigación se inició cuando un policía de Nueva York detectó una cuenta en redes sociales que seguía y difundía contenidos afines al ISIS. Tras entablar contacto, Garza reconoció su adhesión a la ideología yihadista, compartió comunicados oficiales del grupo y envió pequeñas cantidades de criptomonedas durante noviembre y diciembre de 2025, convencido de que financiaba la compra de armas y otros materiales para la organización terrorista.
Garza ya ha comparecido ante un juez y afronta una audiencia de causa probable y detención. De ser declarado culpable, se enfrenta a hasta 20 años de prisión.
La fiscal general, Pam Bondi, subrayó que «la ideología tóxica del Estado Islámico debe ser erradicada de raíz«, y advirtió de que cualquiera que intente cometer actos violentos en su nombre será localizado y procesado. En la misma línea, el director del FBI, Kash Patel, afirmó que el caso debe servir de advertencia: quienes planeen ataques terroristas contra Estados Unidos «serán llevados ante la justicia».