
Los presidentes de China, Xi Jinping, y de Rusia, Vladimir Putin, han mantenido este lunes una nueva reunión bilateral, esta vez en Bishkek, Kirguistán, en la que han reforzado los vínculos entre ambos países aprovechando la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái. La reunión consolida la alianza de ambos gigantes contra Occidente, algo que se ha visto consolidado tras el conflicto bélico de Rusia y Ucrania.
Xi Jinping ha recordado que Putin visitó China en marzo para cerrar acuerdos que regirán «a largo plazo» las relaciones bilaterales y mejorarán la cooperación entre los dos países en varios ámbitos ante las «nuevas circunstancias».
El dirigente chino ha resaltado que la aplicación de estos acuerdos han producido ya «muchos resultados» y se han desarrollado con «vigor» las relaciones entre las dos partes, ha añadido.
Para el mandatario comunista, «bajo la guía estratégica y el esfuerzo conjunto de las dos partes los cimientos para el desarrollo de las relaciones China-Rusia serán más sólidas, habrá un ritmo más decidido y las perspectivas serán más brillantes».
El responsable chino se ha referido a los «cambios profundos» que afectan al mundo y a las «incertidumbres y factores impredecibles de la situación internacional», pero ha abogado por priorizar «la paz, el desarrollo, la cooperación y los resultados win-win».
Putin, por su parte, ha insistido en la situación internacional «turbulenta y compleja» que no ha impedido que China y Rusia continúen «profundizando su cooperación integral estratégica» con «igualdad, confianza y apoyo mutuos».