El PP no sólo va a pactar con el PSOE. Ha pactado. Mantiene los pactos y pactará con los socialistas el próximo gobierno a no ser que VOX sea lo suficientemente fuerte para que las cifras no les lleguen con el PSOE.
Pena inmensa que ya no sean los serviles amanuenses peperos de todos los confidenciales incluido el suyo, sino Jesús Cacho, el que se permita una mentira tan obscena como que no conoce a nadie del PP que quiera una alianza con el PSOE. Cacho conoce decenas de afirmaciones de Feijoo, Rajoy, Tellado y compañía que confirman preferir una alianza con el PSOE a una con VOX.
Pero además no se trata de que quieran. Sino que tienen amos, ellos sí, que les impondrán el bipartidismo en el gobierno nacional a poco que la aritmética electoral lo permita. Están en pánico y quieren forjarlos mientras sea posible. Porque en algunos países ya no pueden. El sábado se produjo el naufragio del Partido Popular en Chequia y la incontestable llegada al poder del partido hermano de VOX, que es ANO, de Andrej Babis. El PP quedó a 13 puntos del aliado de VOX. La izquierda deja de existir.
Los miembros del Partido Popular Europeo están gobernando con los socialistas en Alemania, en Austria y con toda la izquierda en Polonia pese a tener en todos estos países una opción de mucha más amplia mayoría en un pacto con los partidos a su derecha. Insisten en el bipartidismo, con resultados catastróficos, por cierto. Pero la voluntad del bipartidismo de bunkerizarse es clara. Antes y después.
Si Cacho hubiera leído la entrevista a Manfred Weber, jefe del Partido Popular Europeo, en la Süddeutsche Zeitung del pasado domingo 28 de septiembre, sabría que hay órdenes del PPE de hacer alianzas «en el centro», es decir, con los socialistas, mantener el bipartidismo en los gobiernos nacionales. También el PP y el PSOE, sí, el partido de Sánchez y el partido de Feijoo que mantienen en Bruselas esa alianza. Berlín y Bruselas quieren impedir a toda costa en España una coalición de PP con VOX. Lean aquí… Manfred Weber, jefe del Partido Popular Europeo: «(…) No tengo ninguna fe en que con la AfD se puedan resolver problemas de manera sostenible. Por eso también a nivel europeo haremos todo lo posible para mantener a los nacionalistas y antieuropeístas alejados de todos los cargos gubernamentales y parlamentarios. Vamos a mantener la muralla cortafuegos. Ahora debemos demostrar en Berlín y Bruselas que podemos resolver los problemas, en materia de seguridad económica, reformas sociales, migración y seguridad. Para ello dependemos del SPD (partido socialista)«.
Pero lo más triste para mí es que Cacho se preste a las insidias infames contra VOX del pobre Alfonso Ussía —ya que lo cita él, lo cito yo— metido en campaña pepera antiVOX con familiares asesores de Ayuso. Esos intentos de hacer daño a VOX pretendiendo desautorizar a Santiago Abascal son tan manidos como fracasados y desmentidos siempre.
Los esfuerzos por debilitar a Abascal, al único líder en España que planta oposición real y eficaz, en parlamento, juzgados y calles al déspota criminal, ayudarían a la banda sanchista socialista del crimen organizado que ha secuestrado el Gobierno y las instituciones, si no fracasaran siempre como los sufridos por otros líderes de fuerzas patriotas en Europa.
Ayudarían esas insidias a Pedro Sánchez y su banda delincuente si fueran algo más que patéticos intentos de ocultar el abismo existente entre un líder nacional de prestigio internacional como es Santiago Abascal y un torpe político de provincias, sin visión política, ideas propias ni convicción alguna, esclavo de la conveniencia que tantas veces le lleva a ayudar al criminal, véase la formación del Constitucional y otras instituciones. La verdad es terca. Incluso en España.