De Fuenteovejuna a Torre Pacheco
De Fuenteovejuna a Torre Pacheco
Por Rafael Nieto
13 de julio de 2025

Ha coincidido en el tiempo el debate tramposo en los medios sobre lo que VOX piensa de la inmigración ilegal con un amago de Fuenteovejuna en Torre Pacheco; un pueblo harto del abuso (en este caso, no del poder de un comendador vicioso, sino de una escoria humana) y de la violencia gratuita sufrida por dos ancianos del lugar. Como si la realidad se empeñase tozudamente en dar la razón a los de Abascal, el municipio murciano ha mostrado a los medios mainstream lo que ocurre cuando se deja entrar a un país a todo el que quiere saltarse las leyes. Por desgracia, a esos medios (dopados con dinero de nuestros impuestos) hace mucho tiempo que les dejó de importar la realidad.

La historia de la humanidad nos demuestra que cuando falta la justicia, enseguida aflora la venganza. Y aunque liarse a mamporros no es, desde luego, la manera ideal de relacionarse con los demás (ni con los de dentro, ni con los de fuera), sí existe el derecho de legítima defensa. Y sí existe (por eso Lope escribió una de sus obras cumbre, en otro tiempo y otra temática) el derecho de un pueblo a levantarse, en este caso, contra el que viene de fuera a imponer su sinrazón, a abusar de los más débiles y a aprovecharse del vacío de poder que ha propiciado el absoluto desgobierno en el que vivimos los españoles.

Porque mientras sabíamos que, al parecer, el inquilino de La Moncloa habría disfrutado de dos pisos comprados por su esposa con el dinero que Sabiniano, el difunto suegro de Sánchez, había obtenido del negocio soplanuquero, en la España que madruga se había suicidado un joven agricultor, David Lafoz, desesperado de ver cómo el Gobierno le sangraba a impuestos sin que su esfuerzo le permitiese salir adelante. Y esa desesperación, distinta pero similar, es la que ha llevado también a los vecinos de Torre Pacheco a decir «hasta aquí». A dar un puñetazo en la mesa y a recordar que si existe un Murciano Encabronao al que conocemos todos, en realidad es porque hay muchos otros que están tan cabreados como él.

Y nos temíamos que los esbirros de Marlaska, coordinados por la delegada del Gobierno en el lugar, cuando empezase el correcalles de españoles y magrebíes, iban a defender mayormente a los segundos; porque ésta es otra de las consecuencias de tener en La Moncloa un Gobierno criminal, que defiende a los de su misma naturaleza. Y aunque la morisma salió de madrugada, armada con cuchillos y otros juguetes, para «cazar españoles» (según dijeron algunos de ellos en redes sociales), no tenemos noticias de que ninguno haya sido detenido hasta el momento. Mala suerte, seguro.

Como Lo País, la Ser, la Cuatro, la Sexta, y RTVE (pero también, por supuesto, el ABC, y La Razón) ya habían preparado a la opinión pública con sus burdas mentiras para que creyeran que VOX quiere echar de España a 8 millones de extranjeros (podrían haber dicho 80 y el resultado hubiera sido el mismo), ahora ha salido el frenopático podemoide para alertar de que el fascismo (o sea, VOX) está alentando una «cacería racista» en Torre Pacheco. Como siempre, tratando a los verdugos como víctimas y a las víctimas como verdugos. Ni media palabra sobre los dos pobres ancianos apalizados salvajemente por varios de los mojamés que vienen a España en busca del maná socialista: paguitas, viviendas gratis y hasta protección oficial para que nadie pueda darles de su propia medicina.

El Estado tiene como una de sus primeras funciones proteger la vida y la seguridad de los habitantes de una nación. Es el Estado el que, con el monopolio del uso de la violencia legítima, nos disuade de ir cada uno con un bate de béisbol en las manos para protegernos de los desalmados. Pero por desgracia para los españoles, el Estado está hoy en manos de una mafia corrupta que da sus últimos coletazos de rabia antes de ser enviada a un oscuro rincón de la historia. Hasta que eso ocurra, españoles, como en Fuenteovejuna: todos a una.

Noticias de España