«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La Gaceta de la Iberosfera
Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.
Actor. Cine, teatro y televisión. Fue diputado en el Congreso de los Diputados y jefe de grupo en las Cortes Valencianas. Actualmente trabaja en 7NN. Dirige y presenta 'ConToni' los sábados por la noche.
Actor. Cine, teatro y televisión. Fue diputado en el Congreso de los Diputados y jefe de grupo en las Cortes Valencianas. Actualmente trabaja en 7NN. Dirige y presenta 'ConToni' los sábados por la noche.

Gobierno, medios críticos y porno

7 de julio de 2024

Los jóvenes están de enhorabuena. Nadie se ocupa del elevado paro que sufren ni de la precariedad de su empleo. Tampoco de sus dificultades para encontrar vivienda. En determinados lugares de España no tienen derecho a aprender en su lengua materna y dejamos que aborten, se hormonen o pasen por una cirugía irreversible para cambiar de sexo sin que nadie les supervise. Pero, tranquilos, vamos a vigilar su consumo de porno. Para que no se desvíen.

Poco importa que los estudios científicos no encuentren relación alguna entre el consumo de porno y las violaciones. O que este Gobierno haya dado sobradas muestras de su ineptitud y dogmatismo a la hora de poner en práctica sus obsesiones. Recuerden, por ejemplo, cómo su habilidad legislativa puso en libertad a violadores y pederastas: uno de los que acaban de ver aligerada su pena es miembro de la manada, la misma que motivó la chapuza de la ley Montero, sí. Dejemos a un lado también su depurada técnica: convierten cualquier cita o trámite digital en una tortura y hacen que canjear los puntos Renfe sea un auténtico Vía Crucis. Son los mismos que inventaron una app —que costó 211.750 euros— para ver cómo repartíamos las labores del trabajo en casa. Tuvo 11.200 descargas. Cada visita nos sale a veinte pavos.

Olvidemos también sus garantías de seguridad. Hace años hubo una web para infieles. Ashley Madison, se llamaba. Tuvo un gran éxito que acabó abruptamente cuando la hackearon. Imagínense. Los datos de todos los adúlteros, citas, mensajes y preferencias, robados para chantajear al personal. Ahora recuerden cómo se han hackeado webs oficiales. Los de la DGT, por ejemplo. Volaron datos de 34 millones de conductores. Así que, ¿entregarías al Gobierno tus secretos más oscuros? Y, olvídate de los hackers, ¿se los darías a Sánchez?

Todo este absurdo está pagado con los fondos europeos NextGeneration, que era un dinero para ayudar a empresas y familias a superar la crisis de la pandemia y hacer de nuestro país un lugar más competitivo y moderno. Para esto ha quedado Europa: para los tapones de marras y para controlar con qué páginas y cuántas veces nos masturbamos. Como supongo que mucha gente compartirá mi escepticismo y el pasaporte no será un éxito, ¿a cuánto ascenderá el coste de cada alivio? ¿Pasará con la nueva aplicación como con el juez peinado? ¿Que el registro te adjudique por error cuatro pajas? Perdón, ¿propiedades? También me pregunto: ¿Por qué no tienen en cuenta la probada relación entre ciertos inmigrantes y violaciones?

Pero, sobre todo, lo más importante, lo que me inquieta: ¿por qué treinta al mes es el límite y no sesenta? ¿Se te va la vista? Y, ¿por qué se mete en este asunto el Gobierno? Son los mismos que se colaron en los colegios para explicar a los menores que masturbarse es bueno, que se hace así o asá, que tu cosita tiene tantas partes, que hormonarse puede acabar con sus problemas. ¿No es contradictorio?

¿Qué será lo siguiente? Nos dicen dónde podemos entrar con nuestro coche, limitan el pago en efectivo, y ahora, los puritanos de izquierdas, controlan nuestro acceso al porno. ¿Ampliarán el pasaporte? Tras las paginas porno, ¿vendrán los medios críticos con el gobierno? ¿Treinta pajas al mes y prohibidas las visitas a La Gaceta?

.
Fondo newsletter