Kilómetro Bonilla
Kilómetro Bonilla
Por Esperanza Ruiz
5 de mayo de 2026

En una suerte de mágico time to live editorial, los lectores de ABC disfrutamos el domingo —Día de la Madre— de una portada que, en vez de bytes, debería medirse en gigas de sensatez. Como ocurre con todo lo bueno, es difícil calcular la duración de ese instante en el que monseñor Argüello y don Juan Manuel Moreno Bonilla convivieron como primera y segunda noticia de la edición digital del diario, aunque poco importa. Queda el recuerdo que los suscriptores atesoraremos por unas horas, que en el periodismo contemporáneo es lo más parecido a la eternidad.

La frase escogida para presentar la noticia cuyo protagonista era el candidato del PP a las próximas elecciones autonómicas andaluzas recordaba a aquella conocida viñeta de Hermano Lobo: «¡O nosotros o el caos!». Para el actual presidente de la Junta, el resto de partidos a los que se enfrenta en las urnas el próximo 17 de mayo formarían un bloque que quiere «acabar con la estabilidad». Con la estabilidad de la invasión migratoria, las listas de espera en Sanidad, la tala de olivos para la instalación de paneles solares y la cultura del subsidio, se entiende.

Eso sí, por más que busqué, no hallé referencia alguna a su faceta de intérprete-compositor, que es lo que verdaderamente me interesa de Moreno Bonilla y de lo que no se hizo eco la edición digital de ABC.

Porque, para nuestro deleite, «Huanma» ha compuesto una canción titulada «Kilómetro Sur» como himno de campaña. Se trata de una pieza fascinante por lo ontológicamente pepera que resulta: tiene un encantador retraso de veinte años. Lo suyo habría sido conquistarnos con algún ritmo caribeño propio de estos días. Basta imaginar el pedazo de reguetón o bachata que le podía haber salido: «Con la gestión-tión-tión que agranda asín tu corasón-són-són voy de Nerja a Masagón»… Pero no. Bonilla se ha atrevido con una suerte de power pop que, según él, bebe de Sidonie. Aunque la cosa huele más a David Otero con el inevitable destello centrador de Hombres G y un moderado guiño al efecto coral de la guitarra de The Edge hacia el final del temazo.

Una se pregunta si, puestos a complicarse la vida, no hubiera  quedado más resultona cualquier performance al estilo beatnik en la que sonara una versión del «¿Por qué no ser amigos?» en cante jondo mientras Ignacio Camacho lee en voz alta un capítulo de La sociedad abierta y sus enemigos

También tenía la opción, menos extendida aún pero en boga y de futuro, de explorar ritmos africanos. Ahora que a Bonilla se le ha llenado la Comunidad de bebés que se llaman Mohamed, superando al Manuel de-toda-la-vida como nombre más frecuente entre los varones recién nacidos, ya no sería apropiación cultural sino un guiño de bienvenida. Donde esté un sonido del Magreb o allende el Sáhara y una letra que hable del verde islam de la bandera de Andalucía o de la prioridad multicultural, que se quite la música de anuncio de cerveza en Tarifa. El título casi le vale. Podría llamarse «Puerta Sur».

TEMAS
Noticias de España