
Varios pueblos de Siria han celebrado una valiente procesión cristiana que partió desde la localidad de Hwash, en el conocido Valle de los Cristianos, bajo el lema «Morimos pero rechazamos la humillación, la sangre cristiana es preciosa». En las imágenes difundidas en redes sociales puede verse a decenas de fieles avanzando con cruces, cánticos y estandartes en medio de un contexto de fuerte hostilidad contra la comunidad cristiana.
La convocatoria se desarrolló en un ambiente de riesgo, pues los participantes asumieron el peligro de ataques y represalias para manifestar públicamente su fe. Con esta marcha quisieron mostrar que, pese a la violencia y a la represión, no están dispuestos a renunciar a su identidad religiosa ni a aceptar la humillación de vivir en silencio.
El vídeo compartido por el diario @herqles recoge momentos de gran intensidad: hombres y mujeres levantando la cruz, entonando himnos tradicionales y proclamando que la sangre cristiana es demasiado valiosa como para ser ignorada. La procesión se convirtió así en un símbolo de resistencia espiritual frente a las persecuciones que todavía hoy padecen numerosas comunidades en Oriente Medio.
El acto, aunque local, ha tenido un eco internacional entre quienes defienden la libertad religiosa, pues evidencia que en Siria persisten sectores cristianos que, incluso en circunstancias extremadamente difíciles, encuentran fuerzas para dar testimonio público de su fe.