
Un jardinero de Hamburgo ha sido condenado de forma definitiva después de entrar de noche en una guardería y colocar clandestinamente un árbol de Navidad con regalos después de que el centro decidiera prescindir de este símbolo para no hacer sentir «excluidos» a los niños pertenecientes a otras religiones.
El Tribunal Superior Regional Hanseático de Hamburgo ha confirmado que el hombre, de 55 años, cometió un delito de allanamiento al acceder sin autorización al terreno vallado de la escuela infantil.
El tribunal le ha amonestado y ha dejado en suspenso una multa de 30 cuotas diarias de 80 euros —2.400 euros en total—. Como condición, deberá entregar esa misma cantidad a una organización dedicada a los niños.
El detalle jurídico resulta importante: no ha sido condenado por colocar un árbol de Navidad, sino por acceder sin permiso al recinto privado de la guardería. Una portavoz judicial ha aclarado que, de haber dejado el árbol fuera de la valla, no habría existido denuncia por allanamiento.
El episodio comenzó en diciembre de 2023 en una guardería del barrio hamburgés de Lokstedt. Según explicó entonces el propio centro, la decisión de no instalar un árbol de Navidad se tomó supuestamente junto con los niños.
La dirección argumentó que pretendía evitar que los menores pertenecientes a otras confesiones religiosas pudieran sentirse excluidos.
La guardería mantuvo, sin embargo, otras decoraciones tradicionales propias de las fechas, como coronas de Adviento. El centro también señaló posteriormente que el árbol no constituía una tradición permanente en sus instalaciones y que durante los diez años anteriores sólo lo había colocado en tres ocasiones.
La decisión provocó la reacción del jardinero. Durante la noche, el hombre accedió al recinto vallado de la guardería, instaló allí un árbol de Navidad y dejó varios regalos debajo. Su argumento posterior fue sencillo: quería hacer algo bueno por los niños.
La dirección del centro optó, sin embargo, por denunciarlo por allanamiento de morada. El caso transformó así una polémica sobre la retirada de un símbolo navideño en un procedimiento penal que ha terminado prolongándose durante casi tres años.
La Fiscalía ofreció inicialmente al jardinero la posibilidad de archivar el procedimiento a cambio del pago de 500 euros. El hombre rechazó el acuerdo. El Tribunal de Distrito de Hamburgo terminó condenándolo en noviembre de 2024, pero el jardinero recurrió la sentencia.
En su última impugnación alegó una cuestión formal: sostuvo que la guardería no había presentado válidamente la denuncia necesaria y que, por tanto, la condena debía anularse.
El Tribunal Superior Regional de Hamburgo ha rechazado ese argumento y ha concluido que la denuncia del centro fue jurídicamente válida.
La resolución definitiva mantiene la culpabilidad del jardinero, aunque suaviza sus consecuencias. El tribunal ha optado por amonestarlo y dejar reservada la multa penal de 2.400 euros. A cambio, deberá abonar esa cantidad a una entidad dedicada a la infancia.