«María viene a recordarnos la grandeza y el alcance de nuestra vocación a la vida eterna»
León XIV reivindica desde Lourdes el valor de la vida humana frente a las «tendencias actuales que pretenden redefinirla»
León XIV reivindica desde Lourdes el valor de la vida humana frente a las «tendencias actuales que pretenden redefinirla»
El Papa en Lourdes. Europa Press
Por Francisco Carrera Alcalde
27 de septiembre de 2026

El Papa León XIV ha reivindicado este domingo en Lourdes el valor de la vida frente a la enfermedad, el sufrimiento y la vejez y ha reclamado a la Iglesia francesa que mantenga la vigilancia y las medidas contra los abusos sexuales cometidos contra menores, durante una multitudinaria misa celebrada en la pradera del santuario.

Ante los numerosos enfermos y peregrinos congregados en Lourdes, León XIV defendió el valor de toda vida humana y advirtió sobre las «tendencias actuales que pretenden redefinir el valor de la vida humana frente a la enfermedad, el sufrimiento o la vejez».

«En este momento de la historia, en una sociedad que busca el progreso y el bienestar material, pero que a veces se ve tentada a olvidar el horizonte de la eternidad, María viene a recordarnos la grandeza y el alcance de nuestra vocación a la vida, a la vida eterna», afirmó durante su homilía.

El Pontífice dedicó además buena parte de su mensaje a quienes sufren enfermedades o situaciones de vulnerabilidad. «Vuestras muletas, vuestras sillas de ruedas, vuestras lágrimas ocultas no son obstáculos: son precisamente el lugar donde sois plenamente respetados y acogidos», señaló.

En su intervención, —ante más de 150.000 fieles—, también se refirió a los escándalos de abusos sexuales en la Iglesia, al reconocer las heridas provocadas por las actuaciones de miembros del clero. León XIV sostuvo que la Iglesia debe afrontar una conversión para «sanar las profundas heridas, las infidelidades y los dolorosos errores cometidos en su seno» y hacerlo, dijo, desde una actitud humilde.

El asunto había sido abordado previamente durante el encuentro mantenido por el Papa con los obispos franceses. León XIV reconoció sus esfuerzos frente al «doloroso flagelo del abuso de menores cometido por miembros del clero» y destacó las iniciativas relacionadas con la «escucha, la búsqueda de la verdad, la justicia, el perdón y la reparación».

El Papa animó asimismo a los obispos a continuar las medidas contra la violencia sexual y a mantener «la máxima vigilancia» en este ámbito. Durante su estancia en Lourdes está previsto además un encuentro privado con siete víctimas de abusos.

La misa, uno de los actos centrales de la visita de León XIV a Francia, comenzó a las 10:57 horas en la pradera del santuario, después de que el Pontífice recorriera el recinto en el papamóvil y bendijera a niños y recién nacidos que se acercaban a su paso.

Para facilitar la distribución de la Eucaristía entre la multitud, los organizadores habilitaron 1.200 puntos de distribución de la comunión, atendidos por sacerdotes y diáconos.

Ante los conflictos

Durante la homilía, León XIV también hizo referencia a los conflictos internacionales y llamó a una transformación personal ante «los conflictos cada vez más generalizados que están destruyendo tantas vidas inocentes». «Son los corazones de los hombres los que deben cambiar, empezando por el nuestro», afirmó.

El Papa se dirigió especialmente a los peregrinos franceses, procedentes de distintas diócesis y provincias, a quienes invitó a llevar «el consuelo de Lourdes» a sus familias y al conjunto del pueblo francés.

Al concluir la celebración, el obispo de Tarbes-Lourdes, Jean-Marc Micas, agradeció al Pontífice su presencia y le entregó una pintura de la gruta de Massabielle y una cruz tallada en madera de la «rosa silvestre original de la gruta».

Tras ponerse la mitra y tomar la férula, León XIV abandonó finalmente la pradera del santuario, poniendo fin a la multitudinaria misa de Lourdes.

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