Agustín Oliver fundador de L´Anatomie, un espacio de Pilates contemporáneo situado en el corazón de Madrid, nos da diez consejos sencillos y prácticos para esta recta final de cara al verano. ¡Todavía estamos a tiempo!
Para conseguir un cuerpo tonificado de cara al verano, lo más importante es estar motivado. Solo así podremos cambiar los hábitos diarios. Happy mind, happy body!
Durante la temporada estival hay que mantenerse constantemente hidratados ya que la transpiración es mayor. Una alimentación basada en verduras, frutas de temporada y pescado azul hará que tus comidas sean más ligeras y obtendrás la energía necesaria para afrontar las altas temperaturas. Además, recuerda que debes comer de cinco a seis veces al día en pequeñas proporciones. Así evitarás los temidos atracones sobre todo a última hora del día.
Seguir una alimentación saludable no significa privarte para siempre de un helado o más de un trozo de pizza. Se trata de pensar, por ejemplo, en una semana. El 80% de las comidas que hagas deben ser saludables. En el 20% restante puedes incluir algunos alimentos con un extra de calorías o con menor valor nutricional.
Bebe agua, aunque no tengas sed. Los expertos recomiendan la ingesta de al menos un litro y medio de agua al día incrementando la cantidad según tu peso. Así evitarás la retención de líquidos sobre todo si pasas muchas horas sentada.
Aprovechando el buen tiempo trata de moverte más al aire libre saliendo a caminar o correr tres o cuatro días por semana.
Incluye en tu rutina ejercicios funcionales como sentadillas, planchas, flexiones, trabajos de TRX… Este tipo de ejercicios hace que se quemen un mayor número de calorías.
Para lucir un vientre plano, los abdominales hipopresivos que se incluyen en el método Pilates serán tu gran aliado para reducir el contorno de la cintura y trabajar de manera eficaz la zona del core (conjunto de los músculos abdominales).
Si la falta de tiempo es tu enemigo, trabaja en forma de circuito para conseguir mejores resultados. Un ejemplo sería:
8 ejercicios tanto dinámicos (Zancadas, Burpees…) cómo estáticos (Planchas Laterales) o con velocidad e impacto (Sprints, Saltos…)
Es importante no olvidar los estiramientos para evitar sobrecargas haciendo especial hincapié en la musculatura de la espalda, glúteos y piernas.
No olvides controlar la respiración durante el ejercicio expulsando el aire en la fase de máximo esfuerzo, así el trabajo será más eficiente. Termina realizando respiraciones profundas que te ayudarán a volver a la normalidad y reducir el estrés diario.