'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

Escupen a un sacerdote australiano por oponerse al 'matrimonio' homosexual

El sacerdote australiano Morgan Batt
Facebook

El mismo sacerdote ha explicado, a través de su cuenta personal de Facebook, cuál fue su réplica a semejante afrenta: ‘Sonreír y seguir adelante’


El lobby homosexualista está ahora pendiente de Australia, donde el Ejecutivo, como ya ha relatado Infovaticana, ha impulsado una encuesta postal, opcional y no vinculante respecto a la cuestión de la redefinición del matrimonio. Un sondeo en el que se pregunta a cada australiano si es proclive a que el término ‘matrimonio’ deje de designar únicamente la unión entre un hombre y una mujer.
A pesar de que no sea vinculante, el Gobierno australiano, al menos en teoría, actuará sobre la bases de la consulta, que ha suscitado en los últimos meses una notable crispación social. No en vano, los partidarios de redefinir el concepto de ‘matrimonio’ han perpetrado ingentes ataques contra aquellas personas que, por el contrario, desean que continúe designando la realidad natural que ha designado desde que el hombre es hombre.
En este contexto, y tal y como recoge Infocatólica, un sacerdote australiano contrario al ‘matrimonio’ homosexual ha sido escupido en plena calle por un individuo que, después de secretar su saliva, le ha afeado su oposición a la redefinición del ancestral concepto con un escueto ‘maldito votante del no’. El mismo religioso ha explicado, a través de su cuenta personal de Facebook, cuál fue su réplica a semejante afrenta: ‘Sonreír y seguir adelante era todo lo que podía hacer. Oremos por la sanación de Australia, pues esto no es realmente lo que somos’.
No se trata, no obstante, de un hecho aislado, que es como querrían presentarlo quienes hacen campaña a favor del ‘sí’. No en vano, el exprimer ministro australiano, Tonny Abbot, que ha manifestado sus reticencias a alterar el significado del término ‘matrimonio’, fue golpeado en la cabeza en plena calle por un hombre que lucía una insignia arco iris.
Las actitudes violentas de los simpatizantes del lobby LGTB han disuadido a algunas personas de votar por el ‘sí’ en la consulta postal. Es el caso de un homosexual que, en un vídeo publicado recientemente, ha asegurado que votará en contra de la redefinición del matrimonio como consecuencia de la ‘intimidación’ y los ‘comportamientos viles’ de quienes promueven el ‘sí’.

Discrepancias entre los obispos

La respuesta de la Iglesia australiana a esta consulta no ha sido, por desgracia, uniforme; algunos purpurados, la mayoría, se han posicionado con el ‘no’ a la redefinición, mientras que otros han mostrado su postura proclive al ‘sí’.
De esta manera, los arzobispos de Melbourne y Sidney han impelido a sus feligreses a votar en contra de la ilegítima alteración del concepto de ‘matrimonio’. El prelado de la capital australiana ha asegurado que los que amen la institución matrimonial deben votar ‘no’: ‘Amamos el matrimonio como ha sido tradicionalmente establecido y queremos mantener lo que es especial sobre esta relación’.
Por su parte, monseñor Bill Wright, obispo de la diócesis de Maitland-Newcastle, ha sugerido en un artículo escrito recientemente para su revista diocesana que existe un argumento de ‘bien común’ para justificar la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo.
Un razonamiento que comparte el purpurado de Parramatta, monseñor Vincent Long: ‘No debería tratarse de una simple respuesta, sí o no, a la encuesta postal. También debería ser una oportunidad para escuchar lo que el Espíritu a través de los signos de los tiempos’, asegura Long en un mensaje que – consciente o inconscientemente – coquetea con el modernismo, esa corriente de pensamiento que niega que Dios se dirija al hombre con mensajes de significado inmutable y que asegura, en consecuencia, que los dogmas deben ser adaptados al contexto histórico concreto.

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