
Una de las películas más costosas y polémicas del año, la nueva versión de Blancanieves de Disney, no tendrá un estreno con alfombra roja en el Reino Unido. La compañía ha optado por cancelar el evento temiendo una reacción negativa ante su ya controvertida adaptación, marcada por el sesgo ideológico y la manipulación de un clásico.
Según The Mail, los ejecutivos de Disney han decidido evitar un estreno multitudinario para evitar la respuesta del público contra lo que muchos consideran otro ejemplo de agenda woke. En su lugar, han optado por organizar un «puñado» de eventos de prensa controlados, limitando las preguntas a los actores y evitando la exposición mediática de Rachel Zegler, la actriz elegida para interpretar a la icónica princesa.
Desde su anuncio, la producción ha sido objeto de fuertes críticas. La decisión de escoger a Rachel Zegler, una actriz de ascendencia colombiana y polaca, para interpretar a Blancanieves —un personaje de origen germano— generó rechazo entre quienes consideran que la elección responde más a cuotas ideológicas que a fidelidad con el cuento clásico.
Además, la película ha eliminado del título a los «siete enanitos», un cambio que responde a presiones progresistas que han catalogado la representación original como «problemática».
La propia Zegler ha contribuido al rechazo de la película con declaraciones despectivas hacia la versión original. En entrevistas previas, la actriz calificó el clásico de 1937 como «anticuado» y se burló del romance entre Blancanieves y el Príncipe Azul, describiéndolo como un «tipo que literalmente la acecha». Sus palabras le valieron el apodo de «desastre de relaciones públicas ambulante» dentro de la propia Disney.
La polémica no termina con el sesgo ideológico. La elección de la actriz israelí Gal Gadot para interpretar a la Reina Malvada ha provocado llamados al boicot por parte de activistas propalestinos, quienes han exigido evitar la película en protesta contra el apoyo de la actriz a Israel. Como respuesta, Zegler intentó congraciarse con estos sectores promoviendo el tráiler con la etiqueta «Palestina libre», una acción que no ha hecho más que avivar la controversia.
El rechazo a la película se refleja en los números. Tras el lanzamiento del primer tráiler en diciembre de 2024, Blancanieves acumuló más de un millón de «no me gusta» en plataformas digitales, evidenciando el descontento del público. A esto se suma la decepción del hijo del director de la versión original, David Hand, quien ha declarado que su padre y Walt Disney «se estarían revolviendo en sus tumbas» ante lo que considera una falta de respeto a la obra original.
La situación de Blancanieves es sólo un reflejo de la crisis de identidad que atraviesa Disney. La insistencia en imponer una agenda ideológica ha tenido consecuencias devastadoras para sus producciones, con fracasos de taquilla y rechazo del público. Con un presupuesto de 212 millones de libras, la empresa ahora enfrenta la posibilidad de otro batacazo comercial.
A pesar del temor a la reacción anti-woke en el Reino Unido, Disney mantiene el estreno de la película en Estados Unidos el 21 de marzo de 2025, donde se espera la presencia de Zegler, Gadot y Andrew Burnap, quien interpreta al Príncipe Azul.