
El legendario exboxeador filipino Manny Pacquiao ha asumido este martes como secretario de la Comisión Nacional contra la Pobreza de Filipinas (NAPC), organismo encargado de coordinar buena parte de la política social del Gobierno del presidente Ferdinand Marcos Jr.
Pacquiao ha jurado oficialmente el cargo ante el mandatario filipino y pasará a dirigir una institución encargada de coordinar los programas de reducción de la pobreza entre el Gobierno central, las administraciones locales y el sector privado. Entre sus funciones estarán también supervisar la aplicación de esos programas, proponer nuevas medidas y garantizar la participación de distintos sectores sociales en el diseño de las políticas públicas.
La Comisión Nacional contra la Pobreza asesora además al Ejecutivo sobre reformas sociales, asignación de recursos y estrategias destinadas a reducir la población en situación de pobreza, según la agencia pública filipina PNA.
El asesor presidencial para la Reducción de la Pobreza, Larry Gadon, ha celebrado la incorporación del antiguo campeón mundial. «Su nombramiento llega en un momento muy oportuno, ahora que la Administración está impulsando una mayor reducción de la incidencia de la pobreza», afirmó.
Pacquiao es una de las figuras más populares de la historia reciente de Filipinas. Tras construir una extraordinaria carrera deportiva y convertirse en uno de los boxeadores más reconocidos del mundo, inició también una larga trayectoria política.
Fue miembro de la Cámara de Representantes entre 2010 y 2016 y posteriormente ocupó un escaño en el Senado filipino hasta 2022. Ese año renunció a intentar la reelección como senador para presentarse directamente a la Presidencia mediante su formación, el Movimiento Campeón del Pueblo.
Pacquiao terminó tercero con el 6,8% de los votos, muy lejos de Ferdinand Marcos Jr., que ganó las elecciones con el 58,77%. Cuatro años después de aquella derrota, el exboxeador regresa ahora a la primera línea institucional precisamente dentro de la Administración de quien fuera su rival electoral.
Su nuevo puesto lo coloca al frente de una de las áreas más sensibles del país, con la misión de coordinar las políticas destinadas a reducir la pobreza y mejorar la eficacia de los programas sociales filipinos.