«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
así lo demuestran conversaciones de rubiales con la entonces embajadora marroquí en españa

Rubiales prometió a Marruecos el Mundial 2030 apenas una semana después de la llegada de Sánchez a La Moncloa

Pedro Sánchez y luis Rubiales en una imagen de archivo tras la victoria del Mundial femenino. Europa Press.
Pedro Sánchez y luis Rubiales en una imagen de archivo tras la victoria del Mundial femenino. Europa Press.

Marruecos tenía prometida su entrada en el Mundial de Fútbol de 2030 apenas unos días después de la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa. Luis Rubiales aseguró en junio de 2018 a la entonces embajadora marroquí en España, Karima Benyaich, que el reino alauí organizaría el torneo junto a España y Portugal, cinco años antes de que el acuerdo fuese presentado públicamente.

Los mensajes publicados por The Objective revelan que la incorporación de Marruecos no fue una decisión sobrevenida ni una ampliación posterior de la candidatura ibérica. La operación comenzó a fraguarse en secreto desde el verano de 2018, cuando Rubiales comprometió personalmente su apoyo a Rabat y el Gobierno de Sánchez asumió después las gestiones políticas para cerrar el pacto con Mohamed VI.

El 10 de junio de 2018, apenas una semana después de que Sánchez alcanzara la Presidencia mediante la moción de censura, Rubiales escribió a Benyaich: «Yo ya te di mi palabra, siempre que tú mantengas la tuya. Soy un hombre de palabra». El entonces presidente de la Real Federación Española de Fútbol añadió que mantendría su respaldo incluso ante una votación pública dentro de la FIFA: «De todos modos, yo siempre cumplo mi palabra. Sea a mano alzada o secreto».

Tres días después, Rubiales trasladó a la diplomática marroquí una garantía todavía más explícita: «Vamos a organizar un Mundial juntos. Con Portugal. Ánimo». Benyaich respondió: «Si Dios quiere. Portugal es mi país de adopción». La conversación demuestra que Rabat ya contaba en junio de 2018 con el compromiso del máximo dirigente del fútbol español para participar en el torneo.

La operación dio un salto político el 8 de julio de ese mismo año. Rubiales, que se encontraba en Marruecos, escribió directamente a Sánchez para comunicarle que trabajaba de forma confidencial en una precandidatura conjunta con Portugal y el reino alauí. «En el futuro esta operación será más que algo deportivo… será cuestión de Estado y necesitaremos colaborar todos juntos», le trasladó.

Sánchez respondió de inmediato y aceptó implicarse en las gestiones: «¡Claro! Lo hablamos cuando quieras. Un fuerte abrazo, Luis!!!». A partir de ese momento, el Gobierno asumió el control político de la negociación con Rabat y Rubiales dejó de actuar directamente con la embajadora marroquí.

El presidente del Gobierno pidió además al dirigente federativo que le mantuviera informado de los avances. «Habla con él y luego con nosotros», le indicó después de que Rubiales le comunicara que trataría la candidatura con el entonces ministro de Cultura y Deporte, José Guirao.

Las conversaciones muestran que Sánchez pasó a dirigir el cierre del acuerdo con Portugal y Marruecos. El 27 de octubre de 2018 informó a Rubiales de que Lisboa ya había aceptado el proyecto y de que únicamente faltaba la autorización de Mohamed VI: «Los portugueses ya me han dicho que sí al proyecto del Mundial. Me falta el ok de Marruecos. Ya se lo he comentado. A la espera del Rey».

El pacto quedó cerrado semanas después. El 19 de noviembre, Sánchez escribió a Rubiales: «Los marroquíes están de acuerdo en echar a andar el proyecto del Mundial a tres!». Ese mismo día, durante un viaje a Rabat, anunció públicamente que había invitado a Marruecos a incorporarse a la candidatura de España y Portugal.

Fondo newsletter