«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
el peso económico de Cataluña no se traduce necesariamente en una posición destacada en calidad de vida

Cataluña cae por debajo de la media española en calidad de vida y se sitúa en el duodécimo puesto entre las comunidades autónomas

Varias personas hacen cola en una oficina de atención al ciudadano, a 20 de abril de 2026, en Barcelona, Cataluña (España). Europa Press.

Cataluña se sitúa por debajo de la media española en calidad de vida y ocupa la duodécima posición entre las 17 comunidades autónomas, según los últimos datos del Indicador Multidimensional de Calidad de Vida (IMCV), publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La comunidad catalana obtiene una puntuación de 101,45 puntos, frente a los 101,74 registrados en el conjunto de España, y queda por detrás de territorios como Navarra, La Rioja, el País Vasco, Aragón, Baleares, Cantabria, Asturias, Madrid y la Comunidad Valenciana.

Los resultados, correspondientes a 2025, ponen de manifiesto que el peso económico de Cataluña no se traduce necesariamente en una posición destacada en calidad de vida, ya que el indicador contempla aspectos que van más allá de la riqueza o del crecimiento del producto interior bruto.

El índice del INE combina 55 indicadores agrupados en nueve dimensiones, entre ellas las condiciones materiales de vida, el trabajo, la salud, la educación, las relaciones sociales, la seguridad personal, el medioambiente y la gobernanza. De este modo, permite comparar las condiciones de vida de los residentes en las diferentes comunidades autónomas.

En el conjunto de España, el indicador alcanzó los 101,74 puntos en 2025, frente a los 101,43 del ejercicio anterior, lo que supone un incremento de 0,31 puntos. Se trata del tercer año consecutivo de mejora después de los retrocesos registrados entre 2020 y 2022.

Sin embargo, Cataluña avanzó apenas 0,14 puntos durante el último año, menos de la mitad del crecimiento nacional. La comunidad catalana se mantiene así por debajo de la media española, entre Castilla y León, que obtiene 101,53 puntos, y Castilla-La Mancha, con 101,16.

La distancia resulta especialmente significativa al comparar Cataluña con la Comunidad de Madrid, que alcanza los 102,81 puntos, una diferencia de 1,36. También queda por detrás de la Comunidad Valenciana, con 102,74, y del País Vasco, que registra 104,12 puntos.

Navarra, La Rioja y el País Vasco lideran la clasificación

La Comunidad Foral de Navarra vuelve a encabezar la clasificación de calidad de vida en España, con 105,43 puntos, seguida de La Rioja, con 104,30, y el País Vasco, con 104,12. A continuación aparecen Aragón, con 103,62 puntos; Baleares, con 103,54; Cantabria, con 103,32; Asturias, con 102,94; Madrid, con 102,81; y la Comunidad Valenciana, con 102,74. Extremadura completa el grupo de diez comunidades que superan la media nacional, con 101,79 puntos.

En el extremo contrario se encuentran Canarias, Andalucía y Galicia, que registran los resultados más bajos entre las comunidades autónomas. Las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla también presentan puntuaciones inferiores a la media española.

Madrid y la Comunidad Valenciana fueron los territorios que más mejoraron durante 2025, con incrementos de 0,59 y 0,50 puntos, respectivamente, muy por encima del avance registrado en Cataluña.

En cuanto a las dimensiones específicas, Cataluña presenta resultados relativamente favorables en educación, empleo y salud, pero obtiene peores registros en ámbitos como la gobernanza, los derechos básicos, el ocio y las relaciones sociales. El INE precisa, no obstante, que la dimensión de gobernanza y derechos básicos no fue actualizada en la edición de 2025.

Más de un tercio de los menores catalanes está en riesgo de pobreza o exclusión social

Los resultados del indicador de calidad de vida coinciden con una situación social preocupante en Cataluña. Según la Encuesta de Condiciones de Vida de 2025, elaborada por el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat), el 24,8% de los residentes en la comunidad se encontraba en riesgo de pobreza o exclusión social, frente al 24% del año anterior.

La situación resulta especialmente grave entre los menores de 16 años, cuya tasa de riesgo de pobreza o exclusión social alcanza el 36,1%, lo que equivale a más de uno de cada tres niños.

Además, el porcentaje de residentes en situación de privación material y social severa se situó en el 8,9%, tres décimas por encima del ejercicio anterior. Estas cifras reflejan las dificultades económicas que afronta una parte considerable de la población catalana, pese a encontrarse en una de las comunidades con mayor actividad económica de España.

Los resultados del INE vuelven así a evidenciar que el desarrollo económico de un territorio no garantiza por sí solo mejores condiciones de vida para sus habitantes. Cataluña, pese a su peso industrial, empresarial y demográfico, permanece por debajo del promedio nacional en un indicador que incorpora dimensiones económicas, sociales e institucionales.

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