La Agencia Tributaria ha decidido reforzar el control sobre los préstamos entre particulares y las donaciones de dinero no declaradas, una práctica cada vez más extendida en España, especialmente entre familias que ayudan a sus hijos a comprar vivienda. El Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2026 contempla intensificar el intercambio de información con las comunidades autónomas para detectar posibles fraudes fiscales en este tipo de operaciones.
Según el documento publicado este jueves, Hacienda pondrá el foco en los préstamos familiares y las donaciones. El objetivo del fisco es cruzar datos con las administraciones autonómicas para identificar transferencias de dinero que se declaran como préstamos pero que en realidad podrían ser donaciones.
En concreto, el plan establece que las Haciendas autonómicas remitirán información sobre préstamos entre particulares, mientras que la Agencia Tributaria enviará a las comunidades los datos detectados sobre posibles donaciones no declaradas para que puedan iniciar procesos de regularización. Fuentes del organismo explican que el propósito es «mejorar la cooperación administrativa y reforzar el control tributario» sobre estas operaciones.
La decisión llega en un contexto en el que las donaciones de padres a hijos han aumentado de forma notable, sobre todo para facilitar la entrada económica necesaria para adquirir una vivienda. En muchos casos, esas transferencias se formalizan como préstamos familiares sin intereses, una fórmula legal siempre que se declare correctamente ante Hacienda.
No obstante, el plan advierte de que el fisco vigilará especialmente los movimientos de dinero que no estén debidamente documentados o que presenten indicios de ser donaciones encubiertas. Desde el organismo recuerdan que «las operaciones entre particulares deben declararse cuando tengan implicaciones fiscales».
Además del control sobre donaciones y préstamos, el plan también refuerza el intercambio de información entre la Agencia Tributaria y las comunidades autónomas en otros ámbitos fiscales. Entre ellos figura la verificación de deducciones autonómicas en el IRPF, así como el control del Impuesto sobre el Patrimonio y del Impuesto de Sucesiones y Donaciones mediante el cruce de datos sobre titularidad de bienes y derechos.
Dentro de esta colaboración, las comunidades también enviarán información relativa a familias numerosas y grados de discapacidad, con el fin de comprobar la correcta aplicación de deducciones fiscales vinculadas a estas situaciones.
El plan contempla igualmente que, a petición de las comunidades autónomas, Hacienda pueda comprobar operaciones societarias relevantes, el domicilio fiscal declarado por contribuyentes o determinadas bonificaciones fiscales, como las aplicadas en el Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte para la compra de vehículos por personas con discapacidad o familias numerosas.