Los fondos europeos Next Generation siguen atascados en manos del Gobierno. Los pagos realizados por los ministerios en el marco del Mecanismo de Recuperación, Transformación y Resiliencia apenas alcanzaron los 2.002 millones de euros al cierre de junio, es decir, el 10,7% de lo asignado para 2025, según los últimos datos de ejecución presupuestaria de la IGAE.
Con 16.773 millones aún por gastar y solo cinco meses por delante, este año podría convertirse en el peor ejercicio de ejecución desde que llegaron las ayudas de Bruselas. La tendencia es clara: en 2024 se gastó el 26,6%, en 2023 el 27,3%, en 2022 el 39,6% y en 2021 el 45,5%.
El Ministerio de Transición Ecológica es el que presenta peores cifras. A pesar de ser uno de los pilares del plan, apenas ha ejecutado el 0,8% de los fondos asignados: 22,2 millones de los 2.634 presupuestados. Mientras tanto, partidas clave permanecen congeladas: 1.053 millones para recuperar acuíferos, 735 para la digitalización del uso del agua o 510 para infraestructuras eléctricas siguen sin ejecutarse.
El Ministerio de Vivienda, el que más recursos recibe, solo ha invertido el 9,8% de los 3.814 millones asignados. De momento, se han pagado 369 millones para programas de rehabilitación, pero no se ha movido un solo euro de los 100 destinados a alquiler social ni de los 3.300 millones en préstamos ICO.
Por su parte, Industria dispone de 3.753 millones, pero solo ha gastado el 14,7%. La Economía de Nadia Calviño tampoco avanza: con 2.636 millones asignados, apenas ha ejecutado el 3,8%. En Transformación Digital, de los 1.888 millones previstos, solo se ha gastado el 15,6%, mientras que Transportes, con 1.796 millones, ha desembolsado el 14,3%.
El problema no es menor: los fondos europeos deben ejecutarse antes de agosto de 2026. A mitad de 2025, el Gobierno reconoce haber repartido 54.500 millones en ayudas y 5.000 en créditos, lo que supone sólo el 35% de lo comprometido con Bruselas. Queda un agujero de 100.000 millones sin resolver y apenas un año para cumplir con los plazos.