«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La compra de primera vivienda está en el último puesto entre los solicitantes de hipotecas

En España ya se firman más hipotecas para invertir que para vivir: el 48% se destinan a segundas viviendas y sólo el 16% a la primera residencia

Promoción de viviendas. Europa Press

Según el barómetro trimestral de Asufin, citado por El Economista, casi el 48% de los nuevos préstamos se solicitan para comprar una segunda vivienda con fines de inversión, muy por encima del porcentaje destinado a primera residencia, que apenas alcanza el 15,9%. El dato retrata un mercado inmobiliario profundamente tensionado: la motivación financiera domina el 65,6% de las decisiones de compra.

El resto del reparto confirma la brecha: un 18,5% pide una hipoteca para adquirir una segunda vivienda como residencia habitual, y un 17,9% busca cambiar su vivienda primaria. La compra de primera vivienda —teóricamente el motor natural del mercado— queda relegada al último lugar.

El gráfico que acompaña el estudio muestra cómo esta transformación arranca en 2022, año de inflación disparada y subida histórica de tipos por parte del BCE. Desde entonces, el mercado se ha ido polarizando. Aunque entre febrero y noviembre la proporción destinada a inversión cae del 56,2% al 47,7%, sigue siendo casi la mitad del total. En paralelo, las hipotecas para vivienda habitual han subido del 10,3% al 17,9%, y las destinadas a primera residencia pasan del 14,4% al 15,9%.

El mensaje de fondo es claro: la vivienda se consolida como valor refugio. Comprar para alquilar o vender más caro continúa presionando los precios y desplazando a miles de hogares, especialmente jóvenes, hacia alquileres prohibitivos o pisos compartidos. Las propias motivaciones económicas reflejan esa tendencia: la inversión crece casi un punto, mientras que quienes se hipotecan por mejores condiciones de financiación suben casi cuatro.

En paralelo, las condiciones hipotecarias han vuelto a virar. El tipo fijo recupera terreno frente a las mixtas y variables: según Asufin, se sitúa en un 2,87%, frente al 3,22% de las mixtas y el 3,38% de las variables. «Sigue siendo un buen momento para optar por el tipo fijo», señalan, pese al parón en la bajada de tipos del BCE.

El último dato del INE confirma además la escalada del esfuerzo financiero: el importe medio de una hipoteca alcanzó en septiembre los 171.612 euros, un 28% más que hace un año, con una cuota que ya se lleva el 35,9% del salario medio. Entre los jóvenes, la situación es crítica: los de 16 a 24 años destinan el 58,8% de su sueldo a la hipoteca media; los de 25 a 35, el 40,5%.

Sólo a partir de los 45 años las cuotas caen a niveles cercanos al 30%, el máximo recomendado para no entrar en zona de riesgo financiero.

Para Asufin, la fotografía es inequívoca: «Las buenas condiciones hipotecarias solo favorecen a una parte de la población y tensan aún más los precios, agravando el problema general de acceso a la vivienda«.

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