España se ha convertido en el país europeo donde más ha crecido la tasa de personas que viven hacinadas, según los últimos datos de Eurostat. La tasa de hogares superpoblados ha pasado del 4,7% en 2018 al 9,1% en 2024, prácticamente duplicándose en seis años.
Según publica Okdiario a cierre de 2024, ocho países de la Unión Europea presentaban mejores cifras que España. La media de los 27 países miembros se situó en 16,9%, pero mientras España empeora, (duplicando sus datos), la mayoría de países reduce su hacinamiento.
Entre 2023 y 2024, la tasa española se incrementó de forma significativa, pasando del 7,6% al 9,1%. Eurostat define un hogar superpoblado como aquel que tiene menos habitaciones de las mínimas necesarias para sus habitantes, un problema que refleja directamente la dificultad de muchas familias y jóvenes para acceder a vivienda digna.
El aumento del hacinamiento coincide con problemas estructurales en el mercado laboral español. Más de tres millones de trabajadores se encuentran en riesgo de pobreza. Muchos empleados necesitan más de un empleo para cubrir sus gastos, mientras los contratos cerilla —indefinidos pero de corta duración— se generalizan.
Desde la reforma laboral de 2022, los despidos han crecido un 44% respecto a 2021, alcanzando cerca de 650.000 en 2024. “Tener un contrato indefinido ya no garantiza estabilidad”, afirma José Luis Fernández Santillana, jefe del Servicio de Estudios de USO.
Expertos señalan que la combinación de salarios insuficientes, inflación elevada y precariedad laboral agrava la crisis de vivienda en España, generando un aumento del hacinamiento incluso en hogares con empleo. La situación evidencia la urgencia de políticas que faciliten el acceso a vivienda digna y estable para jóvenes y familias.