Seis de cada diez propietarios han endurecido durante el último año los requisitos para alquilar sus viviendas, en un mercado marcado por el encarecimiento de los precios, la elevada demanda y la escasez de oferta, según un análisis elaborado por la red inmobiliaria donpiso.
La principal preocupación de los propietarios es reducir el riesgo de impago. De hecho, uno de cada dos prioriza la seguridad del perfil del inquilino por encima de la rentabilidad. El 70% exige que los candidatos acrediten unos ingresos mínimos equivalentes a tres veces el precio del alquiler, mientras que el 60% solicita garantías adicionales, como seguros de impago o avales.
Este endurecimiento de las condiciones ha convertido el acceso a una vivienda de alquiler en un proceso cada vez más restrictivo. Según donpiso, solo uno de cada cuatro candidatos llega a visitar una vivienda, a pesar de que algunos anuncios pueden superar los 300 interesados durante las primeras 48 horas.
La presión de los precios también está provocando una mayor movilidad entre los inquilinos. Alrededor del 40% se ha visto obligado a cambiar de vivienda durante el último año por motivos económicos, mientras que uno de cada tres ha tenido que trasladarse a otro barrio o zona para poder asumir el coste del alquiler.
La inestabilidad residencial también se refleja en el número de mudanzas. Al menos un 20% de los inquilinos ha cambiado de vivienda dos veces en los últimos cinco años, mientras que el 30% reconoce vivir actualmente en una vivienda que no se ajusta a sus preferencias.