Los autónomos españoles vuelven a quedar en inferioridad de condiciones frente a Europa. Un estudio elaborado por la compañía Xolo publicado por El Economista, revela que, pese al fuerte incremento de tarifas registrado en los últimos años, los trabajadores por cuenta propia en España siguen cobrando un 30% menos que la media europea, en un contexto marcado por la inflación, el aumento de costes y una creciente presión burocrática.
Según el informe, la tarifa media de los autónomos en España se sitúa actualmente en 42,6 euros por hora, lejos de los 54 euros de media en Europa. La diferencia se agrava todavía más si se compara con países como Suiza o Austria, donde los profesionales autónomos alcanzan ingresos de entre 63 y 70 euros por hora.
El estudio apunta además a que el encarecimiento del coste de vida y la presión administrativa están dejando sin efecto real las subidas de precios aplicadas por los trabajadores por cuenta propia. Entre 2021 y 2025, las tarifas medias en España aumentaron un 24%, pasando de 34,2 euros a los actuales 42,6 euros por hora. Sin embargo, esta subida apenas habría servido para compensar la inflación acumulada en los últimos años.
De hecho, según datos del INE citados en el análisis, España acumuló una subida del IPC del 22,8% entre 2021 y 2025, en uno de los periodos más inflacionistas de las últimas décadas. El resultado es que muchos profesionales han tenido que elevar precios únicamente para evitar perder poder adquisitivo.
La situación económica del colectivo continúa deteriorándose. El 81,8% de los autónomos españoles aseguró que sus gastos aumentaron durante 2025, mientras que un 30% reconoció haber registrado pérdidas. Un escenario que, según alertan los expertos, refleja el estrechamiento progresivo de los márgenes de beneficio.
«El autónomo español no solo cobra menos que sus homólogos europeos, sino que además opera en un entorno cada vez más exigente desde el punto de vista administrativo y regulatorio. La subida de tarifas no siempre se traduce en una mejora real de la rentabilidad, especialmente cuando los costes, la burocracia y la incertidumbre fiscal siguen aumentando», explica Ariadna Julià Brunet, responsable de Operaciones de Xolo España y experta en fiscalidad y contabilidad.
La portavoz sostiene además que el incremento de precios aplicado por los autónomos debe entenderse como una medida de supervivencia más que como un síntoma de prosperidad. «La subida de tarifas debe interpretarse menos como una mejora directa de la situación económica del autónomo y más como una reacción defensiva ante un entorno de costes crecientes. En muchos casos, permite compensar parcialmente la pérdida de poder adquisitivo, pero no consolidar proyectos más rentables o escalables», añade.
Otro de los grandes problemas señalados por el informe es la carga burocrática que soportan los trabajadores por cuenta propia. Según datos de ATA, los autónomos dedican unas 200 horas al año a trámites administrativos, fiscales, laborales y relacionados con la Seguridad Social. Ese tiempo perdido tendría un impacto económico cercano a los 3.000 euros anuales por trabajador, lo que supone un coste global de unos 10.000 millones de euros para el conjunto del colectivo.