El sector arrocero europeo afronta un escenario cada vez más complicado por el incremento de importaciones a bajo coste y el aumento de costes de producción, según fuentes sectoriales. Las organizaciones agrarias y cooperativas comunitarias señalan que variedades como Bomba, Sénia y Albufera, amparadas por Denominación de Origen Arroz de Valencia, están en peligro.
El Comité de Organizaciones Agrarias y Cooperativas comunitarias (Copa-Cogeca) advierte de que sin medidas correctivas urgentes la producción de arroz en la Unión Europea podría perder viabilidad a medio plazo. En paralelo, el aumento de importaciones procedentes de Camboya y Myanmar ha modificado la estructura tradicional del mercado europeo.
Las estimaciones sectoriales apuntan a que la relación histórica del 60% de producción europea y 40% de importaciones se ha alterado en la última década, especialmente tras episodios de sequía y recuperación parcial de hectáreas cultivadas. En 2019, la Unión Europea activó una cláusula de salvaguardia en el marco del Sistema de Preferencias Generalizadas para el arroz índica, con el objetivo de proteger la producción interna frente a importaciones consideradas desestabilizadoras.
Los productores solicitan una actualización del mecanismo mediante umbrales automáticos de activación, con el fin de mejorar la respuesta ante variaciones bruscas del mercado internacional. Entre las demandas adicionales figuran la revisión de aranceles, el refuerzo de controles fronterizos y el incremento de apoyos a la producción europea dentro del bloque comunitario.
El debate legislativo previsto en el Parlamento Europeo sobre el Sistema de Preferencias Generalizadas será determinante para la configuración futura del sector arrocero comunitario. El sector arrocero se concentra principalmente en España, Italia, Grecia, Portugal, Francia, Bulgaria, Rumanía y Hungría, aunque no logra cubrir la totalidad de la demanda interna del mercado comunitario.
Fuentes del sector indican quela presión sobre precios se ha intensificado por la acumulación de reservas y la competencia internacional en variedades de grano largo. El sector demanda asimismo mayor reciprocidad en los estándares de producción y controles fronterizos reforzados para garantizar condiciones equivalentes en el comercio internacional de arroz.