Pedro Sánchez ha dado este martes el primer paso para entregar competencias en materia de Seguridad Social al Gobierno vasco, tras sellar en Moncloa con el lendakari Imanol Pradales varios acuerdos en materia de autogobierno. El presidente socialista se somete así a las exigencias del PNV, que celebró que por primera vez “se abrió el candado” de la gestión de esta competencia, tras 46 años de lo que califican de incumplimiento del Estatuto de Guernica.
Por ahora, la cesión abarca la gestión de las prestaciones familiares de la Seguridad Social, del subsidio especial por nacimiento en su modalidad no contributiva y de las funciones que lleva a cabo el Instituto Nacional de la Seguridad Social relativas a las prestaciones económicas del seguro escolar. Las prestaciones contributivas y los subsidios por desempleo seguirán, de momento, en manos del Ministerio de Yolanda Díaz.
El lendakari y Sánchez también pactaron el traspaso de las funciones de ejecución de la legislación estatal sobre Salvamento Marítimo en aguas interiores y territoriales vascas. Pradales lo celebró en Moncloa: “Euskadi asume la planificación, coordinación y prestación de los servicios de búsqueda, rescate y salvamento marítimo en las aguas interiores y territoriales del litoral vasco. También asumimos la exigencia de tasas por salvamento y la potestad sancionadora. Esto permitirá una atención más directa y cercana de la seguridad y protección de los arrantzales, navegantes, turistas y trabajadores del mar, al integrarse el salvamento marítimo en el sistema vasco de seguridad pública”.
Pese a las concesiones arrancadas a Sánchez, el lendakari las consideró insuficientes y reprochó al socialista que cumpla con todos los compromisos firmados. En su intervención, fue contundente sobre la situación política actual y criticó la gestión de Sánchez ante la crisis de confianza desatada por el “caso Cerdán”. Pradales recordó que su objetivo es “defender los intereses de los vascos” y lanzó un aviso: “Es innegable la gravedad de los hechos y la afección a la confianza de los ciudadanos. Es una prioridad absoluta recuperarla. Es necesario avanzar en el compromiso con la ejemplaridad, la transparencia y la rendición de cuentas”. También le exigió al presidente que “ponga orden” en su Gobierno y que acelere el cumplimiento del calendario pactado.
Más cesiones: Talgo, aeropuertos y la SEPI
En paralelo, el PNV sigue presumiendo de seguir arrancando concesiones a Sánchez. En la reunión, el lendakari también trató con el presidente la promesa de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) articule un conglomerado vasco para tomar el control de la compañía Talgo y garantizar que la firma no salga del País Vasco, dada su relevancia para el tejido industrial regional.
Pradales anunció además que “abrimos la puerta por primera vez a la transferencia de la gestión aeroportuaria a Euskadi. Hemos acordado crear una subcomisión de infraestructuras aeroportuarias que estudiará la viabilidad y las distintas fórmulas negociales de cara a que Euskadi coparticipe en la gestión, conectividad y competitividad de los aeropuertos de interés general situados en Euskadi. De los resultados de los trabajos de la citada subcomisión se dará cuenta a la Comisión Bilateral en el plazo de cuatro meses”.
El lendakari defendió la vía del diálogo como “la mejor expresión de la acción política e institucional en beneficio de la ciudadanía”, aunque volvió a criticar la falta de más avances: “Es evidente que la voluntad política debe ser acompañada por una mayor resolución política”. También advirtió al Gobierno central de que “se aplique e implique para frenar inercias e intereses que tratan de poner todo tipo de obstáculos”.
El ministro Ángel Víctor Torres, por su parte, celebró los acuerdos alcanzados e intentó desvincularlos de la grave crisis interna que atraviesa el Ejecutivo, asegurando que “este encuentro no es producto de ningún pleno”.