La representación de los trabajadores de la Central Nuclear de Almaraz ha instado a las empresas propietarias de la planta a presentar la solicitud de prórroga para que pueda continuar operando, y al Gobierno central a que acepte dicha petición, con el fin de garantizar el futuro de una infraestructura clave para el sistema energético nacional. En un manifiesto público, los trabajadores han expresado su profunda preocupación e incertidumbre respecto al futuro laboral de la plantilla, advirtiendo sobre la grave catástrofe económico-social que supondría el cierre.
En este manifiesto, los trabajadores han solicitado a las empresas propietarias de la Central Nuclear de Almaraz a que «soliciten la renovación de la autorización de explotación más allá del horizonte actual de 2027-2028″. Asimismo, también han apelado a ambas partes, el Gobierno y las empresas, a «establecer un diálogo responsable y transparente que permita estudiar en profundidad la continuidad de operación de las centrales nucleares» del país, entre ellas Almaraz, con el objetivo de «evitar consecuencias catastróficas para el entorno local, para la comunidad extremeña y para el conjunto del país».
Según han destacado los trabajadores en su manifiesto, recientemente, en el entorno de la Unión Europea se ha alcanzado un consenso en situaciones similares, como es la inclusión de la energía nuclear en la taxonomía verde europea, la extensión de la vida útil de reactores en Bélgica, y la declaración conjunta de once países miembros en defensa de la energía nuclear como fuente clave en la transición energética.
Ante esta situación, han defendido que la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz es «esencial para garantizar un suministro energético estable y competitivo», así como «condición imprescindible para atraer nuevas inversiones estratégicas en el entorno, tales como industrias vinculadas a las baterías, centros de procesamiento de datos o el desarrollo del tren de alta velocidad».