'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
EDITORIAL |
14 de julio de 2022

Democracia y Código Penal

De vez en cuando, y con prudencia, merece la pena detenerse a escuchar a los separatistas catalanes. Entre apelaciones sentimentales, protestas identitarias y un sinfín de falsedades históricas, algunas veces deslizan nuevos conceptos que los retratan y que, por desgracia, también nos retratan a nosotros.

Hoy ha sido la portavoz del partido golpista ERC la que ha añadido un término nuevo de negociación con el Estado para solucionar el mal llamado conflicto en Cataluña —que sólo devino conflicto después de que se destapara la corrupción de los políticos nacionalistas—. El nuevo concepto enunciado hoy por los republicanos catalanes es el de exigir que España «respete la democracia sin recurrir al Código Penal».

No hace falta haber sido educado en la ciudadanía, o quizá sea una ventaja, para saber que la democracia, el gobierno del pueblo, tiene unas reglas muy precisas: elecciones, libres, separación efectiva de poderes, independencia judicial, sujeción al imperio de la ley, prevalencia del interés general y del bien común y respeto al Estado de Derecho.

El interés de los golpistas catalanes es el de que el Gobierno y sus socios se avengan en una mesa de negociación bilateral a reducir la democracia a una cuestión nominal en la que la mera voluntad de unos políticos baste. Esa idea totalitaria sería risible si no fuera porque muchos otros partidos, que forman el Gobierno socialcomunista o lo amparan, comparten esa misma visión iuspositivista que piensa que una mayoría política está legitimada para hacer todo lo que le venga en gana sin sujetarse al imperio de la ley; sin respetar el Estado de Derecho y atendiendo el interés particular al interés general de la nación.

Hoy, con la aprobación de una reforma vergonzosa del método de elección del Poder Judicial y con la aprobación de la Ley de Memoria Democrática, como lo será en breve la Ley Trans y como fue antes la Ley del Menor… como también los indultos, el asalto al Tribunal de Cuentas, los estados de alarma ilegales y tantas otras acciones positivistas que están en la mente de todos, la democracia española está mucho más cerca de ser una democracia degradada sin códigos.

Por eso, porque se ha demostrado que es posible, ERC se atreve a reclamar hoy en la Tribuna del Congreso lo que no se le ocurriría plantear a cualquier universitario que apenas haya oteado en el horizonte la facultad de Derecho. O por lo menos no lo plantearía si es que no quiere suspender Derecho Natural. Y Penal. Y Civil. Y Administrativo, Mercantil, Internacional Público y Privado. Ni siquiera Canónico.

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