'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
EDITORIAL |
16 de mayo de 2022

Las agotadoras piruetas lingüísticas del PP

El reciente secretrio general del Partido Popular, Elías Bendodo (EP)
El reciente secretrio general del Partido Popular, Elías Bendodo (EP)

Desde hace ya demasiado tiempo, los dirigentes que se suceden en el Partido Popular tratan de acostumbrarnos a declarar en público, sobre todo en entrevistas que conceden de tarde en tarde, profundas ambigüedades para que luego sean los articulistas y los tertulianos los que interpreten sus palabras en un sentido favorable u otro peor.

Este fenómeno, como decimos, no es reciente, pero sí que ha tomado un nuevo impulso en las últimas semanas con la llegada a la presidencia del PP de Alberto Núñez Feijóo y sus declaraciones moderantistas seudonacionalistas a favor de esa gran mentira, jamás probada, de la plurinacionalidad de España.

El último ejemplo lo hemos conocido hace unas horas, con la publicación de una entrevista al nuevo secretario general del PP, Elías Bendodo, en la que el malagueño, tras negar la condición de nación a Cataluña, le concede el status «de nacionalidad del Estado español, como cualquier otra comunidad autónoma» y no contento con ello, unas líneas más abajo asegura que «yo creo que efectivamente, España es un Estado plurinacional».

Nos resistimos a interpretar las palabras de Bendodo porque son fruto de esa agotadora y desesperada búsqueda de un voto en apariencia moderado, pero que en realidad es el voto a un liderazgo mediocre, ambiguo bienqueda y pagafantas. El voto a la ausencia completa de pensamiento. Un liderazgo que puede decirse, desdecirse y contradecirse en la misma entrevista sin que se le altere el pulso, confiando a sus opinadores de cámara la interpretación posterior de lo que todo un secretario general del PP diga, se desdiga o se contradiga.

Por desgracia, esto no es nuevo. El siglo XXI es, sin duda alguna, y sobre todo en España, el siglo de la pirueta lingüística, el eufemismo y la anfibología. Los políticos del establishment en todo Occidente, y el PP es un caso de manual de partido del sistema establecido, usan en público un lenguaje oscuro lleno de dobleces y absurdos manierismos que siguen la regla de aquel personaje de Lewis Carroll, el carahuevo de Humpty Dumpty, quien subido en lo alto de un muro, daba a las palabras significados nuevos que sólo él comprendía para que acabaran diciendo lo que él quería que dijeran.

Pero eso, recuerde Elías Bendodo, no engañó a una niña de siete años y cuatro meses que sólo buscaba claridad en medio de la confusión y que se alejó de Humpty Dumpty diciendo: «…de todos los insoportables…! —y repitió esto en voz alta pues le consolaba mucho poder decir una palabra tan larga— ¡De todos los insoportables que he conocido, este es sin duda el peor!»

Y ahora, que decida el Partido Popular qué tipo de liderazgo cree que buscan los votantes en España, sobre todo los nuevos votantes: un liderazgo de Humpty Dumptys que juegan en público con palabras ampulsosas de dudosos significados o un liderazgo de Alicias que tanto en privado, como sobre todo en público, están hartas de insoportables piruetas lingüísticas moderaditas plurinacionalistas.

Lo más agotador de todo este asunto es que sabemos que al Partido Plurinacionalista, cuando quiere, se le entiende todo. María Dolores de Cospedal en conversación con el excomisario Villarejo, por ejemplo.

Noticias de España

.
Fondo newsletter