Un juzgado de Pamplona ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, de un inmigrante ilegal argelino detenido por la muerte de su expareja, una mujer de origen nicaragüense que falleció tras precipitarse desde un tercer piso cuando intentaba huir del domicilio en el que se encontraba retenida.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del 12 de abril en el barrio de San Jorge. Según el auto judicial, la víctima trató de abandonar la vivienda, pero el detenido le impidió salir, cerrando la puerta con llave, pese a que sobre él pesaba una orden de alejamiento dictada en septiembre de 2025 por un caso previo de malos tratos.
A pesar de esa medida judicial, ambos habían retomado la relación hacía aproximadamente dos meses, en un contexto que el juez describe como de desprecio deliberado hacia las resoluciones judiciales.
De acuerdo con el testimonio de una testigo presente en la vivienda, la mujer intentó marcharse sobre las 4:10 de la madrugada. Sin embargo, el detenido se lo impidió de forma inmediata, cerrando la puerta con fuerza y posteriormente con llave.
Minutos después, la testigo escuchó ruidos de forcejeo y golpes, así como jadeos de la víctima. Poco después, se oyó un grito procedente de la calle, coincidiendo con la caída de la mujer desde una ventana del piso, desde la que habría intentado descolgarse utilizando sábanas. El propio detenido fue escuchado gritando tras la caída: «¡Por qué, Dios, por qué!».
El juez ha imputado al acusado delitos de detención ilegal y quebrantamiento continuado de medida cautelar, subrayando que la víctima ya había denunciado anteriormente que el hombre la había agredido y retenido contra su voluntad.
La medida de prisión se adopta tanto por la gravedad de los hechos como por el riesgo de fuga, ya que el detenido se encuentra en situación ilegal en España y carece de arraigo. El caso permanece bajo investigación, mientras se intenta esclarecer completamente la secuencia de hechos que desembocaron en la muerte de la mujer.