La ONG Accem, vinculada a la Iglesia Católica, es una de las tres grandes beneficiadas del negocio de la inmigración ilegal en España. Junto a Cruz Roja y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), se reparten el grueso de las ayudas destinadas a la acogida en suelo español ya que son las tres únicas asociaciones que firmaron el convenio habilitante con el INSERSO en 1992. Son por lo tanto pioneras de la nueva trata de personas hacia Europa y una referencia más que fiable y a tener en cuenta. Accem tiene unos ingresos públicos anuales que superan los 220 millones de euros.
Los medios de comunicación se hacen eco de la manida frase de los políticos del bipartidismo que aseguran que la inmigración ilegal que atienden estas organizaciones «sin ánimo de lucro» está compuesta por mujeres y niños que escapan de zonas de conflicto y que son perseguidos.
Frente a esta mentira propagada por políticos y medios, la memoria de actividades de Accem deja claro que la realidad es muy distinta.
La ONG católica atendió en 2024 a 95.011 personas en sus 17.204 plazas y en sus más de 180 programas financiados con fondos públicos. Esto supone un incremento sustancial sobre el número de personas a las que dio cobertura solamente un año antes que fue de 77.184. Un reflejo del aumento exponencial de llegada de ilegales a nuestro país.
Si atendemos a los porcentajes de los inmigrantes atendidos, el 71,75% fueron hombres, frente al 28,25% de mujeres. Es decir, tres veces más frente al relato oficial que pretenden imponer medios y políticos del bipartidismo. Si atendemos a los datos en relación con la edad de las personas atendidas es todavía más significativo: tan sólo el 10,73% son menores de edad. Aunque al ser edad declarada y no comprobada lo más probable es que el número sea todavía menor. Siendo el rango de edad más abundante el comprendido entre los 18 y los 34 años que supone el 59,78%. Es decir que casi el 60% de los que entran son varones en edad militar y laboral.
Pero hay otro dato que completa a este y que aclara aún más la situación de una inmigración ilegal descontrolada y es el estudio de los países de origen. Los mismos medios y políticos que intentan vender la idea de que la inmigración está compuesta por mujeres y niños nos repiten, por activa y por pasiva, que son personas que huyen de zonas de conflicto donde la situación de guerra o la persecución hacen que sus vidas corran peligro y que llegan a España, en muchos casos, como refugiados a los que hay que atender.
Según la memoria de Accem esto también es falso. Menos de una tercera parte de las personas atendidas por esta ONG procede de zona de conflicto (Mali, Senegal. Ucrania y Afganistán), de donde viene un 60% de jóvenes como hemos mencionado anteriormente. Lugares en los que han tenido formación militar por la situación de guerra permanente.
Pero es más llamativo cómo dos terceras partes de los refugiados vienen de países que, no solamente no viven situación de guerra, sino que en muchos casos sus gobiernos tienen muy buena relación con el de nuestro país o con la Unión Europea: Marruecos, Venezuela, Colombia, Perú, Mauritania, Argelia… Es decir, es inmigración económica camuflada de refugiados.