«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Tiendas locales han agotado sprays de defensa personal

Activistas de extrema izquierda y miembros de ONG arman a los invasores marroquíes con sprays de pimienta para atacar a los ciudadanos españoles

Playa de El Trampolín. Europa Press

Una vecina de Ceuta ha denunciado en televisión que una trabajadora de una ONG reparte sprays de pimienta entre inmigrantes ilegales y les dice que sirven para atacar a vecinos y militares. La afirmación, sin pruebas públicas ni identificación de la organización, se ha extendido en redes junto a un vídeo nocturno grabado en un paseo marítimo de la ciudad.

Gema compareció el 27 de agosto de 2026 en Espejo Público. Relató la inseguridad que, según ella, viven muchos ceutíes un mes después de la entrada masiva desde Marruecos y añadió que «una de las ONG se está dedicando a entregar a todos los inmigrantes spray pimienta». Según su relato, una empleada «les vacila diciendo que es para que ataquen a los militares». No nombró a la ONG, no mostró imágenes propias ni indicó fecha, lugar o testigos. La presentadora reaccionó con sorpresa.

Al día siguiente circuló un vídeo de unos 65 segundos, difundido por varias cuentas en redes sociales, con el texto superpuesto «ONGS QUE DAN SPRAYS PIMIENTA A INMIGRANT3S EN CEUTA». Las imágenes muestran a varias personas —algunas con mochilas y bolsas— conversando de noche junto a una barandilla frente al mar. No se ve con nitidez un bote de spray cambiando de manos ni se oye un audio que confirme el contenido del objeto ni la intención. El montaje presenta esa escena como prueba de la denuncia.

Hasta ahora no hay comunicado de la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Delegación del Gobierno ni de las ONGs que trabajan en Ceuta que confirme un reparto organizado de sprays de pimienta a migrantes con fines ofensivos. Tampoco consta una investigación pública sobre ese hecho concreto.

El contexto sí está documentado. Tras el cruce masivo de finales de julio, miles de personas permanecen en la ciudad. Vecinos describen miedo a circular, especialmente de noche. Tiendas locales han agotado sprays de defensa personal y han abierto listas de espera. También ha habido incidentes violentos, patrullas vecinales y acusaciones cruzadas: organizaciones de derechos humanos han denunciado uso de sprays por parte de las fuerzas de seguridad contra inmigrantes; parte de la población local acusa a voluntarios de favorecer a quienes considera «invasores».

Lo que hay, a 28 de agosto, es esto: una denuncia televisiva de una vecina, un vídeo ambiguo convertido en prueba en redes y un clima de máxima crispación. Lo que no hay es verificación independiente de que activistas o miembros de ONG estén armando de forma sistemática a inmigrantes marroquíes con sprays de pimienta para atacar a ciudadanos españoles.

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