Los agricultores y ganaderos griegos están bloqueando varios puntos del país en una nueva oleada de protestas masivas contra la falta de ayudas procedentes de Bruselas, los retrasos en los pagos estatales y el impacto directo que, según denuncian, están teniendo las políticas vinculadas al Pacto Verde y la Agenda 2030 sobre la viabilidad del sector primario.
Miles de agricultores y ganaderos han vuelto a sacar sus tractores a las carreteras, paralizando infraestructuras clave y accesos estratégicos. Uno de los episodios más visibles se produjo en Tesalónica, donde un amplio convoy de maquinaria agrícola, autobuses y vehículos pesados colapsó el puerto de la ciudad. La protesta estuvo acompañada de bocinas, banderas negras y ataúdes simbólicos, en una escenificación que los manifestantes utilizaron para advertir de lo que consideran la «muerte» del campo griego si no se producen cambios inmediatos.
La movilización se desarrolló bajo un fuerte despliegue policial, que vigiló especialmente los accesos a la terminal de pasajeros del puerto. Los organizadores insistieron en que la acción formaba parte de un movimiento coordinado a escala nacional, con bloqueos en autopistas, aeropuertos y pasos fronterizos.
En Larissa, uno de los epicentros tradicionales de las protestas agrarias, los agricultores llegaron por la tarde con tractores y depositaron fardos de heno en las entradas de las oficinas parlamentarias. Con ese gesto, dejaron claro que no están dispuestos a sentarse a negociar si el Gobierno no asume compromisos concretos para aliviar el aumento de los costes de producción, que afecta especialmente al combustible, la energía y los fertilizantes.
Los manifestantes denuncian que las ayudas prometidas no llegan o lo hacen con meses de retraso, mientras las exigencias medioambientales impulsadas desde la Unión Europea incrementan los gastos y reducen la rentabilidad de las explotaciones. A su juicio, estas políticas se están aplicando sin tener en cuenta la realidad económica del campo.
Las organizaciones agrarias han anunciado que decidirán los próximos pasos en asambleas locales y en una reunión nacional prevista en Nikaia, cerca de Larissa. Allí se debatirá si se intensifican los bloqueos o se amplían las acciones de presión, en un contexto de creciente malestar social en las zonas rurales de Grecia.