En lo que va de año han llegado a España un total de 4.520 inmigrantes ilegales por vía marítima y terrestre, según el informe quincenal acumulado del Ministerio del Interior del 1 de enero al 28 de febrero. De ese total nacional, la ciudad autónoma de Ceuta concentra 1.257 llegadas por vía terrestre, lo que representa el 27,8% de todas las entradas ilegales en estos dos primeros meses del año.
Las cifras oficiales del Ministerio revelan que Ceuta multiplica por ocho las llegadas respecto al mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron sólo 157 inmigrantes ilegales por vía terrestre. Esta explosión convierte a Ceuta en el principal punto de entradas del país en estos momentos. El Gobierno de Pedro Sánchez trasladó a más de 500 a la Península sólo durante el mes de febrero.
El CETI de Ceuta acumula ya casi 900 inmigrantes ilegales, a los que se suma un numeroso grupo alojado en el garaje de las instalaciones, lo que genera una saturación evidente de los dispositivos de acogida. Fuentes policiales confirmadas a LA GACETA señalan que, en lo que va de año.
Al otro lado de la frontera, las mismas fuentes policiales constatan una acumulación constante de inmigrantes ilegales —en su mayoría de origen subsahariano— y tentativas de asaltos fronterizos diarias. La situación en Ceuta se ha agravado tras el decreto de «regularización» masiva.
Mientras Ceuta se consolida como el foco principal de presión, el total de inmigrantes ilegales llegados por vía terrestre a Ceuta y Melilla asciende a 1.290 personas. En Melilla se registran 33 llegadas por vía terrestre, frente a las 15 del año anterior.
La saturación del CETI, los traslados masivos a Algeciras y las tentativas diarias de asalto demuestran la magnitud de la presión que soporta la Ciudad Autónoma y que se traslada después al conjunto del territorio nacional.