La inmigración masiva sigue transformando la demografía de Almería y su efecto ya se percibe con claridad en la natalidad. La provincia se ha convertido en el territorio andaluz donde más peso tienen los nacimientos vinculados a familias extranjeras, hasta el punto de que casi la mitad de los bebés nacidos en el último trimestre de 2025 tenía al menos un progenitor de origen extranjero.
Según los datos provisionales del Movimiento Natural de la Población publicados por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, entre octubre y diciembre de 2025 se registraron en Almería 1.819 nacimientos. De ellos, 977 correspondieron a parejas formadas por padre y madre españoles, mientras que 803 fueron de familias en las que al menos uno de los progenitores era extranjero.
Ese 44,1% sitúa a Almería muy por encima del resto de provincias andaluzas. Málaga aparece como la segunda con mayor proporción, con un 33,4%, pero a más de diez puntos de distancia. La tendencia no es puntual: hace cuatro años, los nacimientos con algún progenitor extranjero rondaban el 40%, y desde entonces el porcentaje ha ido creciendo de forma sostenida.
El peso de la población extranjera en la provincia explica buena parte de esta evolución. Almería cuenta ya con cerca de 180.000 residentes extranjeros empadronados, aproximadamente una cuarta parte de sus habitantes. A la llegada constante de nuevos trabajadores y familias se suma el aumento de hijos nacidos en España de padres procedentes de otros países.
En el balance anual, la provincia también lidera el indicador de nacimientos de madre extranjera. En 2025, el 38% de los bebés nacidos en Almería fueron de madres extranjeras, casi el doble de la media andaluza, que se situó en el 18%. Málaga volvió a ocupar la segunda posición, con un 27,1%.
La evolución regional confirma el mismo fenómeno, aunque con menor intensidad. En toda Andalucía nacieron 60.038 niños durante 2025. Los nacimientos de madre española descendieron un 1,8%, hasta 49.252, mientras que los de madre extranjera aumentaron un 8,4%, hasta alcanzar los 10.786. Como resultado, su peso pasó del 16,5% al 18% en solo un año.
Pese a ese impulso, Andalucía mantiene un saldo vegetativo negativo por octavo año consecutivo. En 2025 se contabilizaron 74.457 defunciones frente a 60.038 nacimientos, lo que dejó una pérdida natural de 14.419 personas. En el cuarto trimestre, la comunidad registró 15.736 nacimientos y 18.876 fallecimientos, con un saldo negativo de 3.140 personas.
Estos datos reflejan un cambio demográfico de fondo, especialmente acusado en Almería, donde la inmigración ligada durante años al mercado laboral, en particular al sector agrícola, ya tiene una traducción directa en las nuevas generaciones. Miles de niños nacidos en la provincia son españoles, pero proceden de familias con raíces extranjeras, una realidad que plantea retos crecientes de integración, convivencia y cohesión social.