La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, protagonizó este lunes un error de bulto al condenar públicamente la muerte de una mujer en Formentera como un nuevo caso de violencia de género, cuando la autopsia ha confirmado que el fallecimiento se debió a causas naturales. La dirigente socialista difundió su mensaje apenas horas después de conocerse la noticia, sin esperar el resultado de las investigaciones.
En su cuenta de X (antiguo Twitter), Armengol escribió: «Es difícil encontrar ya palabras para describir tanto dolor. Mi más cálido abrazo a las familias y amistades del asesinato, presumiblemente por violencia de género, en Formentera. Paremos esto». La publicación se mantuvo activa incluso después de que la Guardia Civil y los forenses descartaran cualquier indicio de violencia.
El cuerpo de la mujer, de 45 años y nacionalidad italiana, fue hallado sin vida el domingo por la mañana en la localidad de Es Pujols. La autopsia practicada al día siguiente reveló que no existían signos de agresión ni lesiones compatibles con una muerte violenta. Con estos resultados, los investigadores descartaron por completo la hipótesis de un crimen machista, como inicialmente había barajado la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género.
El Juzgado de Instrucción número 1 de Ibiza ordenó este martes la puesta en libertad del compañero sentimental de la fallecida, que había sido detenido dos días antes en el marco de la investigación. El Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) confirmó que el hombre pasó a disposición judicial esa misma mañana y que, tras conocer los resultados forenses, se descartó su implicación.
Las causas exactas del fallecimiento aún deberán determinarse mediante otros análisis complementarios, pero los expertos no tienen dudas de que la mujer no fue víctima de violencia.
La precipitación de Armengol no fue un hecho aislado. También el portavoz socialista en el Parlament balear, Iago Negueruela, se adelantó a los resultados y condenó públicamente lo que calificó como «presunto asesinato machista». En su comparecencia ante los medios, declaró: «El PSOE expresa la condena y el rechazo por el presunto asesinato machista de una mujer en Formentera. Desde aquí, nuestra condena, como no puede ser de otra manera».
Ambas declaraciones reflejan la prisa del PSOE por encajar cualquier suceso en la narrativa de la violencia de género, incluso antes de que las autoridades confirmen los hechos. Veinticuatro horas después, la realidad desmentía la versión socialista: no hubo asesinato ni violencia, sino un fallecimiento natural.