China habría compensado a José Luis Rodríguez Zapatero con acceso a «cupos»
Ayuso, Moreno Bonilla, Pons… así defendieron los dirigentes del PP la «cooperación» con Huawei mientras financiaba a Zapatero con cupos
Ayuso, Moreno Bonilla, Pons… así defendieron los dirigentes del PP la «cooperación» con Huawei mientras financiaba a Zapatero con cupos
Esteban González Pons e Isabel Díaz Ayuso. Redes sociales
Por Unai Cano
25 de mayo de 2026

El Partido Popular, que ahora ha exigido a Sánchez aclarar qué influencia tenía Zapatero en los contratos del Gobierno con Huawei, mantiene una hemeroteca incómoda con la tecnológica china. La ofensiva de Génova contra el Ejecutivo llega después de nuevas informaciones que sitúan al expresidente socialista en el centro de una presunta red de intermediación vinculada a Pekín, al despliegue del 5G y al petróleo venezolano, pero contrasta con los elogios y gestos de cooperación que varios dirigentes populares dedicaron durante años a la misma compañía.

Las últimas revelaciones publicadas por The Objective apuntan a que China habría compensado a José Luis Rodríguez Zapatero con acceso a «cupos» de crudo venezolano por su papel en la defensa de Huawei y en la implantación de su tecnología 5G en España. Según esa información, el movimiento se habría producido en 2021, cuando Pekín se había consolidado como comprador clave del petróleo venezolano tras las sanciones internacionales impuestas al régimen de Nicolás Maduro.

El caso ha dado nuevo combustible político al PP, que ya en agosto de 2025 pidió explicaciones al Gobierno por la adjudicación de contratos a Huawei y vinculó esa decisión con los lazos de Zapatero con China. La dirigente popular Alma Ezcurra llegó a situar al expresidente como «sospechoso habitual» de los contratos del Ejecutivo con la tecnológica asiática y reclamó aclaraciones sobre la decisión de mantener a Huawei en ámbitos sensibles.

Sin embargo, esa posición actual tropieza con el historial reciente del propio Partido Popular. Durante los últimos años, distintos cargos del PP defendieron la colaboración con Huawei, presentaron a la multinacional como un socio tecnológico de primer nivel e incluso cuestionaron las presiones internacionales para vetar su participación en el desarrollo del 5G europeo.

Uno de los casos más llamativos es el de Esteban González Pons, vicepresidente del Parlamento Europeo y una de las principales voces del PP en Bruselas. En febrero de 2020, en plena polémica internacional por la entrada de Huawei en las redes 5G, Pons rechazó la presión de Estados Unidos para excluir a la compañía china y sostuvo que, en aquel momento, sin Huawei no era posible desplegar el 5G en Europa.

Su defensa no fue un episodio aislado. En 2017, González Pons viajó a Pekín para reunirse con representantes del Gobierno chino y del Partido Comunista, y defendió que la cooperación entre China y la Unión Europea resultaba imprescindible para la estabilidad global. Aquellas declaraciones chocan ahora con el discurso de un PP que presenta los vínculos del Gobierno con Huawei como un asunto de seguridad nacional y de posible influencia política.

También Isabel Díaz Ayuso mantuvo una relación institucional fluida con la compañía. En octubre de 2021, la presidenta de la Comunidad de Madrid inauguró el nuevo hub tecnológico de Huawei en la región, un centro de alto rendimiento desde el que la empresa prestaría apoyo a operadores de telecomunicaciones de distintos países europeos. La Comunidad de Madrid presentó entonces el proyecto como una oportunidad para atraer empleo cualificado y reforzar el peso tecnológico de la región.

La misma línea siguió Juanma Moreno Bonilla en Andalucía. En agosto de 2024, el presidente de la Junta visitó en Pekín la sede central de Huawei y destacó la cooperación con la tecnológica china para impulsar proyectos digitales estratégicos en la comunidad. El Ejecutivo andaluz defendió entonces que esa colaboración podía contribuir al éxito de iniciativas clave en materia de digitalización.

La contradicción política se produce ahora en un contexto mucho más delicado para Zapatero. El expresidente ha sido imputado en la Audiencia Nacional en la causa vinculada al rescate de Plus Ultra, donde el juez José Luis Calama investiga una presunta estructura de intermediación e influencia alrededor de organismos públicos y empresas próximas a su entorno.

A ese frente judicial se suma la nueva línea informativa sobre Huawei y el petróleo venezolano. Según la reconstrucción publicada, la defensa de la tecnológica china habría servido a Zapatero para ganar peso ante Pekín y abrirse paso en el mercado del crudo venezolano, donde los llamados cupos de PDVSA se convirtieron en una pieza codiciada por intermediarios, comisionistas y operadores políticos.

El PP intenta ahora utilizar ese escenario para acorralar a Sánchez y exigirle que explique hasta qué punto el expresidente socialista pudo influir en decisiones estratégicas del Gobierno. Pero la hemeroteca complica el ataque: mientras Génova señala los vínculos de Zapatero con Huawei como una sombra sobre el Ejecutivo, algunos de sus principales dirigentes autonómicos y europeos defendieron en el pasado acuerdos, inversiones y proyectos con la misma multinacional.

La cuestión de fondo ya no afecta sólo al PSOE ni a la figura de Zapatero. La controversia vuelve a abrir el debate sobre la penetración de Huawei en sectores sensibles, la dependencia tecnológica de empresas chinas y la facilidad con la que distintos partidos españoles han alternado discursos de alarma con gestos de colaboración cuando la compañía ofrecía inversiones, empleo o proyectos estratégicos en sus territorios.

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