El juez titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid ha dado un paso decisivo en la investigación contra Begoña Gómez. Ha propuesto que la esposa del presidente del Gobierno sea juzgada por un jurado popular por un presunto delito de malversación de caudales públicos.
Junto a ella, también serán juzgados su asesora Cristina Álvarez y el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre. La decisión llega justo un día después de que la Audiencia Provincial de Badajoz confirmara que el hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez, también irá a juicio.
Según consta en el auto, al que ha tenido acceso Vozpópuli, el instructor acuerda la transformación de las diligencias en procedimiento para el juicio y cita a los investigados para el 27 de septiembre a las 18:00 horas en el juzgado con el fin de notificarles formalmente la decisión. El artículo 25 de la Ley Orgánica del Tribunal Jurado establece que, una vez incoado el procedimiento, el juez debe convocarles en un plazo máximo de cinco días.
El juez Juan Carlos Peinado adoptó esta decisión tras la apertura, el 10 de marzo, de una pieza separada para investigar si la contratación de la asesora fue fraudulenta y si sobrepasó las funciones públicas que tenía asignadas con el objetivo de «favorecer el plan delictivo de la investigada en el delito de tráfico de influencias, mediante la desviación de medios públicos puestos indebidamente al servicio de intereses particulares o estrictamente privados». Las funciones de ese cargo, recuerda el magistrado, se limitaban a la gestión de la agenda, el correo y labores de seguridad y protocolo en desplazamientos.
Peinado justifica además su decisión en que la Audiencia Provincial de Madrid respaldó continuar con las pesquisas el pasado 12 de junio, al resultar clave la declaración del vicerrector de la Universidad Complutense, Juan Carlos Doadrio. Este aseguró que mantenía numerosos correos con Begoña Gómez y que ella era su interlocutora habitual, llegando a calificarla como persona de confianza, ya que siempre acompañaba al rector en sus visitas a la Universidad.
Entre las pruebas señaladas figuran correos relacionados con la cátedra dirigida por la esposa del presidente y enviados a Reale Seguros. En uno de ellos se lee: «Me dice Begoña que te traslade que le encantaría que siguierais como patronos de la cátedra, aunque sea con una cantidad inferior. Dispuestos a colaborar con vosotros en lo que necesitéis». A raíz de estos indicios, Peinado imputó a Gómez por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios.
El magistrado también subraya que la Audiencia de Madrid destacó en sus resoluciones la amistad personal que mantenían ambas.