La Policía Nacional ha desarticulado en Manresa —Barcelona— una red dedicada al tráfico ilegal de inmigrantes procedentes de República Dominicana que utilizaba pasaportes colombianos fraudulentos para facilitar su entrada en el espacio Schengen sin necesidad de visado. La operación se ha saldado con seis detenidos, entre ellos el principal responsable de la organización en España.
La investigación comenzó en agosto de 2025, después de que la Policía recibiera información a través de mecanismos de cooperación internacional sobre la existencia de esta red criminal. La organización se aprovechaba de una diferencia clave en las normas de entrada en Europa: los ciudadanos dominicanos necesitan visado para acceder al espacio Schengen, mientras que los colombianos están exentos.
Según las pesquisas, los inmigrantes viajaban primero desde República Dominicana hasta Colombia utilizando sus documentos dominicanos auténticos. Una vez allí, los miembros de la red les facilitaban la obtención fraudulenta de documentación colombiana auténtica, que después utilizaban para intentar entrar en Europa como si fueran ciudadanos colombianos.
Por estas gestiones y por la organización integral del viaje, cada persona pagaba a la red cantidades cercanas a los 5.000 euros.
La organización había diseñado una ruta internacional con múltiples escalas para dificultar la detección policial. Tras obtener los documentos colombianos, los inmigrantes viajaban a Perú, donde se estampaban sellos de entrada y salida en los pasaportes. Después se desplazaban hasta Brasil y desde allí intentaban viajar directamente a España. En otros casos, la red utilizaba rutas alternativas a través de Casablanca, en Marruecos, con destino final a Francia o Portugal.
La fase final de la operación se desarrolló a principios de mayo con dos entradas y registros en Manresa. Los agentes intervinieron cinco teléfonos móviles, dinero en efectivo y abundante documentación relacionada con la gestión de viajes, reservas y desplazamientos utilizados por los inmigrantes traficados.
Durante uno de los registros, la Policía localizó además una plantación interior de marihuana con más de 8.000 plantas en distintas fases de crecimiento y floración. La investigación ha permitido esclarecer cerca de treinta episodios migratorios, lo que confirma la dimensión internacional de una red que operaba entre América Latina, Marruecos y Europa.