La Policía Nacional ha desarticulado en Gandía una red criminal dedicada a empadronar ilegalmente a extranjeros utilizando datos robados y documentos falsificados, en muchos casos sin que los propietarios —personas mayores— supieran que tenían hasta una decena de desconocidos inscritos en sus viviendas. La trama logró empadronar irregularmente a 127 inmigrantes y se lucró cobrando entre 200 y 1.000 euros por cada inscripción fraudulenta.
Los agentes han detenido a cinco personas —tres hombres y dos mujeres, de entre 28 y 47 años— acusados de falsedad documental, estafa, favorecimiento de la inmigración ilegal y pertenencia a organización criminal. La investigación, dirigida por la Brigada Local de Extranjería y Fronteras de Gandía, comenzó en julio tras varias denuncias de vecinos que descubrieron empadronamientos desconocidos en sus domicilios.
La Policía comprobó que la red estaba compuesta por al menos ocho miembros, perfectamente estructurados y con funciones diferenciadas, que operaban de manera continuada desde abril de 2023. Su método se basaba en sustraer correspondencia de los buzones —muchas veces forzándolos— para obtener datos personales de ancianos. Con esa información elaboraban contratos de alquiler falsos, con referencias catastrales incluidas, que luego presentaban en el Ayuntamiento para formalizar empadronamientos.
El objetivo era claro: facilitar la regularización de inmigrantes ilegales, que después utilizaban el certificado de padrón para solicitar permisos de residencia o consolidar derechos administrativos en España. La operación permitió identificar 15 víctimas, casi todas personas mayores propietarias de viviendas ocupadas «en papel» por inmigrantes a los que nunca habían visto.
Los investigadores calculan que la organización obtuvo más de 50.000 euros por los empadronamientos irregulares, además de otros 3.000 euros en falsos contratos de arrendamiento. Los detenidos han quedado en libertad con cargos y obligación de comparecer ante el juez, mientras la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.