«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
NARCOTRÁFICO EN ESPAÑA

Cae una trama empresarial en Tarragona y Granada que abastecía a redes albanesas dedicadas al cultivo de marihuana

Foto de archivo de un cultivo de marihuana. Europa Press.

Los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil han desarticulado una trama empresarial asentada principalmente en Tarragona y Granada que abastecía de material a redes criminales dedicadas al cultivo y tráfico de marihuana.

La operación, desarrollada por la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos y la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil, culminó en abril con 13 entradas y registros y la detención de cuatro personas, dos de ellas ya en prisión provisional.

Según han explicado los investigadores, la trama actuaba bajo la apariencia de empresas dedicadas a la venta de productos de growshop, pero en realidad suministraba focos, ventiladores, fertilizantes y otros instrumentos necesarios para plantaciones de marihuana a distintos grupos criminales.

Doce de los registros se llevaron a cabo en Torredembarra, Salou, Perafort y Tarragona, tanto en domicilios de los investigados como en sedes físicas de la empresa. El último tuvo lugar en Peligros, Granada, donde el entramado también contaba con una sede.

Las empresas operaban de forma discreta, sin actividad comercial visible al público, y funcionaban habitualmente a puerta cerrada salvo en momentos puntuales de carga y descarga de mercancías. Ese sistema permitía atender directamente a los grupos criminales que adquirían material para el cultivo de marihuana.

La investigación, iniciada en 2023, ha permitido acreditar que la trama mantenía relaciones comerciales con hasta seis redes criminales de procedencia albanesa, a las que garantizaba anonimato para evitar la trazabilidad entre la empresa y las estructuras delictivas.

Los pagos se realizaban mayoritariamente en efectivo y sin emisión de factura. El objetivo era ocultar las operaciones, impedir su seguimiento y evitar que otros grupos criminales pudieran identificar a los compradores para perpetrar posibles narcoasaltos.

Los investigadores han detectado además una doble contabilidad: una oficial, declarada ante la Administración, y otra paralela vinculada a los ingresos procedentes de las ventas ilícitas. Esa contabilidad oculta ascendía a 13 millones de euros.

Desde el inicio de la actividad investigada, los agentes han esclarecido movimientos de capital por valor de 80 millones de euros, mientras que la actividad declarada no alcanzaba los 15 millones.

La red también había habilitado una filial en Alemania, desde donde replicaba la misma operativa. Esa delegación le permitía ampliar el negocio a escala europea y mover grandes cantidades de dinero en efectivo aprovechando diferencias normativas y la proximidad de otros mercados como Países Bajos.

Los responsables policiales han descrito el entramado como una auténtica «centrifugadora» de blanqueo de capitales. Al no emitir facturas, reinyectaban el efectivo en la propia actividad para comprar más material, pagar proveedores, cubrir gastos personales e introducir progresivamente el dinero en el circuito legal.

El subinspector Marc Bayon, de la DIC de Tarragona, ha calificado la operación como un «golpe» contra una empresa que prestaba servicio a diversas redes criminales dedicadas a la marihuana. Según ha explicado, la investigación permitirá en el futuro relacionar a la trama con centenares de plantaciones.

«Si no atacamos la economía o intentamos contenerla, no hay forma de revertir el negocio del narcotráfico», ha señalado Bayon, que ha subrayado el alto nivel de discreción de los detenidos, todos ellos autóctonos, sin antecedentes y sin levantar sospechas entre los vecinos de los polígonos donde operaban.

+ en
Fondo newsletter