La Policía Nacional se ha visto obligada a intervenir este lunes en Loma Colmenar, en Ceuta, después de que cientos de inmigrantes intentaran irrumpir de forma masiva en el recinto de acogida instalado en la zona. Los incidentes obligaron a los agentes a realizar cargas policiales, emplear material antidisturbios y efectuar disparos disuasorios para recuperar el control de una explanada que quedó completamente desbordada.
La situación llegó a tal punto que la Policía tuvo que cortar el tráfico en los accesos al Hospital Universitario de Ceuta y reforzar el perímetro de seguridad para evitar nuevas avalanchas.
Los disturbios comenzaron después de que el recinto alcanzara la capacidad máxima prevista para la jornada, tras permitir la entrada de aproximadamente 400 personas en las carpas habilitadas por el Gobierno. Cuando las puertas se cerraron, cientos de inmigrantes que permanecían en el exterior comenzaron a avanzar simultáneamente hacia los accesos.
Avalanchas y enfrentamientos entre los propios inmigrantes
La concentración terminó provocando empujones, amagos de avalancha y enfrentamientos entre los propios inmigrantes que trataban de conseguir una plaza dentro de las instalaciones. Ante el riesgo de que la masa consiguiera superar el dispositivo, las unidades policiales desplegadas en la zona intervinieron para separar a los grupos y recuperar el control del perímetro.
Los agentes realizaron varias cargas de dispersión y emplearon medios antidisturbios para obligar a retroceder a quienes intentaban aproximarse a las entradas.
Posteriormente, la Policía comenzó una operación para desalojar completamente los alrededores del recinto y evitar que el campamento improvisado continuara creciendo. Los inmigrantes que permanecían instalados junto a las carreteras fueron obligados a recoger sus pertenencias y abandonar la zona.
La Policía corta los accesos al hospital
La gravedad de los disturbios obligó a adoptar medidas extraordinarias en torno a Loma Colmenar. Las Fuerzas de Seguridad procedieron al corte total del tráfico en las carreteras de acceso al asentamiento y al Hospital Universitario de Ceuta.
También se desplegaron nuevas unidades para reforzar el perímetro e impedir que más personas continuaran llegando hasta el recinto. Además, los agentes desalojaron a quienes habían instalado tiendas o dormían en los márgenes de las carreteras y en las zonas próximas a las urbanizaciones.
El objetivo del dispositivo es garantizar el acceso al hospital y evitar que vuelva a formarse un campamento improvisado alrededor de una infraestructura sanitaria esencial para la ciudad.
De la playa del Trampolín a Loma Colmenar
El nuevo foco de tensión se produjo después del traslado de centenares de inmigrantes que permanecían instalados en la playa del Trampolín hasta la explanada de embolsamiento de Loma Colmenar. El Gobierno habilitó allí instalaciones provisionales para aliviar la presión de otros puntos de Ceuta.
Sin embargo, durante los días posteriores cientos de personas comenzaron a concentrarse alrededor de las carpas, generando un nuevo asentamiento improvisado.
La proliferación de tiendas, personas durmiendo al raso y grupos instalados junto a las carreteras terminó saturando los accesos al Hospital Universitario y provocando problemas de convivencia y seguridad en las urbanizaciones próximas.