«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
más de tres millones de inmigrantes están dados de alta en la Seguridad Social

Carabanchel, El Raval, Virgen del Remedio… la inmigración masiva dispara la presión en los barrios más humildes de España

Top manta en el centro de Barcelona.

La presión migratoria, unida a la crisis estructural del mercado de la vivienda, está provocando una concentración masiva de extranjeros en los barrios con alquiler más bajo. Son zonas populares, antiguamente obreras, donde el acceso a la vivienda es cada vez más difícil para los españoles por el aumento de la demanda y la escasez de oferta asequible.

Actualmente, más de tres millones de inmigrantes están dados de alta en la Seguridad Social, el 14,1% del total de cotizantes, según los últimos datos que analiza El Mundo. Sólo en 2024, más de 200.000 nuevos trabajadores extranjeros se han incorporado al sistema. Su presencia es especialmente visible en sectores como la hostelería, el transporte y la construcción, y su impacto en el mercado del alquiler ya no se puede ignorar.

Madrid: barrios obreros convertidos en polos migratorios

Madrid acoge a 1.123.731 extranjeros, un 16% de su población. Zonas como Carabanchel (75.194 inmigrantes) y Puente de Vallecas (68.382) se han convertido en focos principales de concentración extranjera. También Latina, Villaverde y Ciudad Lineal suman decenas de miles de residentes internacionales.

Estos distritos presentan alquileres por debajo de la media de la ciudad, que ya roza los 22,10 euros/m². En Carabanchel y Vallecas se paga entre 16,80 y 17,70 euros/m², pero el auge de la demanda hace que un piso de apenas 60 metros llegue a costar más de 1.000 euros mensuales.

Barcelona: guetos en el centro y tensión social

En Barcelona, la inmigración se aglutina en barrios céntricos como El Raval, donde dos de cada tres residentes son extranjeros. La zona, con altos índices de delincuencia y pobreza, se suma a otros distritos tensionados como Eixample (75.395 extranjeros), Sant Martí (60.079), Ciutat Vella y Sants-Montjuïc.

Mientras tanto, Nou Barris, con casi 40.000 inmigrantes, ofrece alquileres más bajos (15,80 euros/m²), pero con viviendas deterioradas y condiciones precarias. La brecha entre lo turístico y lo habitable empuja a los recién llegados hacia estos entornos vulnerables, afectando al tejido vecinal tradicional.

Alicante: barrios tomados por la inmigración

La provincia de Alicante, con un 23,3% de población extranjera, es uno de los puntos más afectados. En barrios como Virgen del Remedio, el 42,7% de los residentes son inmigrantes. El parque de vivienda está seriamente deteriorado, pero sigue siendo uno de los pocos accesibles, con alquileres de 9,60 euros/m² frente a los 12,70 de media.

Otros barrios como Carolinas Altas, Plà del Bon Repòs y Carolinas Bajas también acumulan miles de residentes extranjeros, mientras que zonas como Playa de San Juan se encarecen por el atractivo turístico y la llegada de europeos del norte.

Málaga: presión migratoria y precios fuera de control

En Málaga, el 18,5% de la población ya es extranjera. Distritos como Carretera de Cádiz y el Centro histórico, con más de 10.000 extranjeros cada uno, superan la media municipal de alquiler (15,60 €/m²). El aumento de residentes internacionales ha generado una fuerte subida de precios, al tiempo que se agravan los problemas de movilidad y acceso a servicios.

En zonas como Cruz de Humilladero y Bailén-Miraflores, los extranjeros también son mayoría en algunas calles, y una vivienda media de 60 metros ya supera los 850 euros al mes. Vivir cerca del trabajo, ante la falta de transporte, implica pagar precios desorbitados.

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