Cinco procesados, integrantes de una peligrosa red liderada desde Colombia, se sentarán este miércoles 22 de abril en el banquillo de la Audiencia Provincial de Oviedo acusados de importar 600 kilos de cocaína y poseer un auténtico arsenal militar. La Fiscalía del Principado de Asturias solicita para ellos penas que suman hasta 21 años de prisión, en un juicio que se prolongará durante seis sesiones y que pone en evidencia la amenaza real que suponen estas organizaciones criminales extranjeras en nuestro territorio.
La operación, fruto de una colaboración internacional ejemplar entre la Fiscalía de Illinois (EE.UU.), la agencia Homeland Security Investigations, la Policía Nacional de Colombia y la UDYCO Central de la Policía Nacional española, permitió desarticular la red en 2022. Un agente infiltrado estadounidense se introdujo en la organización colombiana y coordinó la entrega controlada de la droga desde aguas del Caribe hasta Puerto Rico, desde donde viajó en un vuelo comercial a Madrid. Una vez en España, los procesados la trasladaron en autocaravana hasta una nave industrial en Siero (Asturias), donde fueron detenidos in fraganti mientras cargaban los sacos de cocaína junto a fusiles de asalto, un lanzacohetes y una granada militar en perfectas condiciones de uso.
Entre los acusados destaca el principal cabecilla, de nacionalidad colombiana, para quien se piden 14 años de cárcel por tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal, más otros 7 años por el depósito de armas de guerra, junto a una multa de más de 145 millones de euros. Al menos otro de los procesados es también colombiano. Además, figura Carlos García Morales, alias “El Matador”, español de origen gallego (ourensano), que actuaba como enlace logístico de la banda en nuestro país. La Fiscalía les imputa delitos de tráfico de drogas en cantidad de notoria importancia, pertenencia a organización criminal y tenencia ilícita de armas de guerra.
El 28 de octubre de 2022, tres de los acusados fueron sorprendidos en plena faena en la nave del concejo de Siero, en la carretera de Viella-La Estación. La Policía Nacional, con el apoyo de la Policía Local, culminó así una investigación que comenzó por una alerta desde Estados Unidos y que demostró la profesionalidad y coordinación de nuestras fuerzas de seguridad.
Esta macrocausa es un golpe más a las redes de narcotráfico que intentan convertir España en puerta de entrada de la cocaína sudamericana. Mientras los colombianos lideran la operación desde su país de origen y utilizan a colaboradores locales como «El Matador» para la distribución en Europa, la Justicia española responde con firmeza y sin complejos.
Desde Gaceta.es aplaudimos el trabajo incansable de la Policía Nacional y la Fiscalía Antidroga. Que este juicio sirva de mensaje claro: en España no hay impunidad para los carteles de la droga. La seguridad de los españoles está por encima de cualquier interés criminal. El narcotráfico internacional no tiene cabida en nuestro país.