El Gobierno de Pedro Sánchez ha multiplicado el gasto en servicios de estilismo y cosmética para pulir la apariencia del jefe del Ejecutivo y de todo su equipo ministerial. El complejo de La Moncloa acaba de sacar a concurso un nuevo acuerdo que marca un máximo histórico en este rubro, con un importe base de 46.107 euros sólo para el primer año, y una posible prórroga que lo elevaría hasta los 83.832 euros en total.
Esta cifra supera en más de 25.000 euros el convenio anterior firmado en 2024 y casi duplica el desembolso que se realizaba en 2021, cuando se destinaron apenas 19.541 euros. De hecho, en apenas cuatro años el Ministerio de Presidencia ha incrementado en alrededor de 20.000 euros anuales la partida dedicada a estos arreglos estéticos, pasando de los 30.346 euros de 2022 a los 41.810 euros del contrato de 2024.
La justificación oficial que aparece en los pliegos del concurso es clara: la necesidad de garantizar una “correcta presencia visual” en ruedas de prensa, comparecencias institucionales y actos de diversa índole, tanto dentro como fuera del recinto presidencial. Según el documento, la cobertura mediática de la agenda del Gobierno exige que el presidente, la portavoz y otros miembros del Gabinete luzcan impecables ante las cámaras, algo habitual en cualquier producción audiovisual.
Para atender este volumen de trabajo, Presidencia ha previsto nada menos que 210 sesiones de estilismo, la mayor cantidad jamás contratada por un Ejecutivo español. De ellas, 190 se llevarán a cabo en la Comunidad de Madrid, 15 en otros puntos del territorio peninsular y cinco con pernocta incluida. Cada intervención durará tres horas y media cuando se realice en la capital, pero se reducirá a dos horas y media en el resto del país, ya que en Madrid suelen participar más personas (por ejemplo, hasta cuatro intervinientes en las comparecencias posteriores al Consejo de Ministros).
El precio unitario también ha subido de forma notable: 188 euros (IVA incluido) por sesión en Madrid, 441 euros fuera de la región y 676 euros si implica alojamiento nocturno. Estos importes contrastan con los 80 servicios contratados en 2021 (en plena pandemia) o los 119 de 2022, cifras que ahora parecen modestas frente a la ambiciosa planificación actual.
La profesional que se encarga de estos arreglos es Ana Renedo, una estilista de larga trayectoria en televisión y cine que ha colaborado en producciones tan conocidas como MasterChef, La Voz y la película Los amantes pasajeros de Pedro Almodóvar. Su relación con La Moncloa se remonta a la etapa de Mariano Rajoy, pero lejos de interrumpirse con la llegada de Sánchez, se ha intensificado hasta convertirse en la más cuantiosa de la historia reciente.
Desde que el socialista forma Gobierno en coalición con Unidas Podemos, el desembolso total en estos servicios cosméticos supera ya los 130.000 euros. A ello se suma la presencia en el equipo de asesores de una experta en imagen personal que cobra 55.000 euros al año solo para supervisar el aspecto del presidente ante las televisiones.
En el «manual de resistencia» del actual inquilino de La Moncloa, la forma parece pesar tanto o más que el fondo. Mientras Platón distinguía entre la realidad y su reflejo ideal, en este Gabinete la guerra por el relato se ha convertido en la única realidad que cuenta. Por eso, lejos de reducirse, la inversión en peluquería, maquillaje y estilismo sigue creciendo sin pausa.