El Gobierno del socialista Emiliano García-Page vuelve a estar en el punto de mira por su gestión sanitaria. En la provincia de Toledo, decenas de mujeres llevan esperando desde marzo una cita para someterse a las mamografías del programa de detección precoz de cáncer de mama. El nuevo caso se suma al escándalo destapado semanas atrás en Talavera de la Reina, donde más de 3.000 mujeres quedaron sin realizar sus pruebas durante casi cinco meses.
Según ha podido saber Okdiario a través de testimonios directos, las afectadas pertenecen a municipios de los Montes de Toledo y de la Mancha Alta toledana. Aseguran que no reciben ni cartas ni llamadas del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) desde hace más de siete meses, pese a que debían haber sido citadas en marzo en el Hospital de Toledo. Tampoco han visto pasar por sus pueblos los autobuses contratados por la Junta de Comunidades para trasladarlas hasta el hospital y realizar las pruebas.
“Que no haya venido el autobús no es el problema, podríamos ir en coche. Lo grave es que ni siquiera nos citan”, denuncian algunas de las mujeres afectadas, que recuerdan que el programa es bianual y que en mayo de 2023 muchas ya fueron advertidas de que serían llamadas “aproximadamente en dos años”. Sin embargo, el aviso nunca llegó, y las pruebas siguen sin realizarse medio año después.
Fuentes médicas confirman que, aunque en algunos municipios sí se ha prestado el servicio de transporte, en otros el proceso se ha paralizado sin explicación alguna. El resultado es el mismo: decenas de mujeres pendientes de una prueba esencial para detectar a tiempo un posible cáncer.
El portavoz de Sanidad del Partido Popular en las Cortes de Castilla-La Mancha, Juan Antonio Moreno Moya, denunció en sede parlamentaria la “negligencia política” del Ejecutivo regional. “La acción política aquí adolece de alma, la de Emiliano García-Page. Han quitado los autobuses de los pueblos para que las mujeres puedan hacerse las mamografías. ¿Se puede ser más indecente?”, reprochó Moreno al consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz.
El diputado popular fue más allá y describió la situación como “la sanidad de Emiliano García-Page: la de la mentira, la desidia y la dejadez”. A su juicio, la apatía y la falta de gestión del Gobierno autonómico han convertido la sanidad castellano-manchega en “un auténtico caos”.
El caso de Toledo no es un hecho aislado. En Talavera de la Reina, el pasado mes de mayo, la Junta dejó de realizar más de 3.000 mamografías tras el cierre repentino de una clínica privada concertada. El propio Moreno calificó aquel episodio como “un escándalo sanitario y político”, acusando a Page de conocer la situación durante meses y no actuar hasta que el asunto salió a la luz pública en octubre.
El portavoz popular advierte de que la falta de reacción ante este tipo de fallos puede tener consecuencias “irreparables” para la salud de miles de mujeres. “Ojalá todas las pruebas fueran negativas, porque de lo contrario deberán depurarse responsabilidades más allá de las políticas”, concluyó.